Vienen así, esporádicos con sensación certera de que tarde o temprano, no podré seguir más.
A veces es el orden, el sexo, su manera de dormir, lo metódico que es, el deporte que hace, su cabeza, sus zapatos, su forma de decir en alto las cosas que cree que me estoy guardando.
Me pregunto ¿Qué haré? ¿Como terminaría? ¿A dónde iré? y siguen y siguen las ideas, diciéndome que tal vez me apuré demasiado, que debí esperarme... mis miedos se mezclan con imágenes del día en que me dije: Sí, aquí quiero estar.
¿Qué estaba pensando?.
Me entra el miedo, empiezan a aparecer escenas imaginarias de mi buscando una casa, regresando a estar sola. No tengo miedo me digo. Sí podría hacerlo, si fuera necesario.
Pero siempre algo sucede, veo algo en la calle, un video, alguien me llama o algo pasa y quiero contarle, mandarle un mensaje o lo que sea. Sólo a él.
El me acompaña hasta para lo que no entiende. Se trepa de cabeza para salvar a mi gato, me hace la comida cuando llego tarde. No le tiene miedo a mis silencios o tal vez sí, pero es tan valiente que no se va, espera, vuelve a preguntar. Manda mensajes con fotos de departamentos que podemos visitar, dónde yo podría tener mi oficina, un cuarto más para quien sea y más espacio en el closet. Me habla de niños, de su familia, de sus planes, me incluye en ellos, me pregunta, toma decisiones conmigo, para la vida de los dos.
Dos. Juntos. Unidos. Por decisión.
Entonces las preguntas empiezan a callarse, no se van nunca, pero es difícil encontrar argumentos cuando encuentras videos como este: http://m.bebesymas.com/parto/papas-asi-se-acompana-a-una-mujer-en-el-parto y te das cuenta que sientes que quieres que sea el padre de tus hijos.
Me doy cuenta de la complejidad del amor, del tiempo, de la decisión. Me doy cuenta que él iría conmigo hasta el fin del mundo y que yo lo amo así, con todo y todo.
martes, 15 de julio de 2014
Despierto, es casi de día, me pregunto si de verdad lo soñé, el recuerdo se escapa tan rápido. Veo el sol entrando a través de la cortina blanca, es el momento del día en que parece un sueño todavía.
Me levanto, voy a la cocina y hace frío, paso por el baño, me miro en el espejo y me veo con el celular en la mano, que fea costumbre andar todo el día pegado a los aparatos electrónicos.
Inconsistente yo, empiezo a ver la serie de imágenes subidas durante la noche y ahí esta, como si fuera una continuación de mi sueño. Siempre es así.
A pesar de todo, es distinto ahora, se siente tan lejano ahora, vago, débil, volátil. Etéreo así, sigue dejando huella perniciosa a su paso.
Ya no me asusta, es un mal conocido con el que siempre me pregunto:¿Qué es lo que queda que no veo querer?
Es eso, siempre me trae preguntas como ¿Volveré a sentir así? que me volvía espuma... aunque casi siempre fue llanto. Recordar así es como amar a la desdicha.
Regreso a la cama. Siempre es así. Sin retorno.
lunes, 3 de febrero de 2014
Amorcito Cielo
Me gusta que me abraces cuando duermo. Aunque a veces no me sueltas y yo necesito moverme, creo que dormir sin ti es como nadar en el medio del mar sin costa a la vista; tu abrazo es como encontrar reposo seguro.
Mi amor se refleja en ti y regresa magnificado, así lo siento, lleno de cosas tuyas que responden a las mías. Es gracioso, ver las formas en que demuestras tu amor hace que me den cosquillas en la panza. Tu amor se muestra cuando usas 4 palabras para decir algo para lo que yo uso 25, cuando me traes la tostada, cuando estas callado mirándome.
Amorcito cielo, Mimito de mi corazón, me gusta que te aprendas mis palabras zonzas y que siempre estés atento, que uses pocas palabras y muchas imágenes. Me gusta que me expliques las cosas simples que nadie me explicó antes. Me gusta sentir tu fuerza calmada, siento que puede contener la locura y rapidez en la que ando todos los días. Estar contigo es como encontrar millones de respuestas.
Me das esperanza, todos los días cuando te veo pienso que sí existe el "Felices para siempre" (que ahora es un nuevo concepto también).
Todos los días pienso que quiero cuidar de ti.
Mi amor se refleja en ti y regresa magnificado, así lo siento, lleno de cosas tuyas que responden a las mías. Es gracioso, ver las formas en que demuestras tu amor hace que me den cosquillas en la panza. Tu amor se muestra cuando usas 4 palabras para decir algo para lo que yo uso 25, cuando me traes la tostada, cuando estas callado mirándome.
Amorcito cielo, Mimito de mi corazón, me gusta que te aprendas mis palabras zonzas y que siempre estés atento, que uses pocas palabras y muchas imágenes. Me gusta que me expliques las cosas simples que nadie me explicó antes. Me gusta sentir tu fuerza calmada, siento que puede contener la locura y rapidez en la que ando todos los días. Estar contigo es como encontrar millones de respuestas.
Me das esperanza, todos los días cuando te veo pienso que sí existe el "Felices para siempre" (que ahora es un nuevo concepto también).
Todos los días pienso que quiero cuidar de ti.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Tal vez enamorarse era otra cosa
Diferente a la que yo pensaba.
No se si es que cuando uno se desenreda, todo se va desenredando o si es que el haber estado enredado te da una nueva perspectiva.
Que diferente es cuando uno esta seguro de que esta listo, que diferente es decir las cosas sabiendo esto último. Las conversaciones son más abiertas, las discusiones son otra cosa. Tener idea de en que cosas no estas dispuesto a ceder, darte cuenta que hay montones de cosas que no son tan importantes.
Dejar ir, abrir espacio, comprar mantas, compartir espacios, darte cuenta que eres importante desde las cosas pequeñas hasta las mas complejas; saber que eso alimenta un círculo en el que quieres estar.
Enamorarse es otra cosa, no tiene que ver con el conflicto o el sacrificio (aunque no significa que no eso no pueda suceder), no tiene que ser difícil todo el tiempo. Enamorarse es otra cosa.
Tiene que ver con la comodidad de ser uno mismo en la presencia de alguien, con aceptar al otro como es y encontrar que hay bondad incluso en los momentos difíciles.
Enamorarse tiene que ver con la nobleza.
Es otra cosa, más bonita, más sabrosa, más duradera.
No se si es que cuando uno se desenreda, todo se va desenredando o si es que el haber estado enredado te da una nueva perspectiva.
Que diferente es cuando uno esta seguro de que esta listo, que diferente es decir las cosas sabiendo esto último. Las conversaciones son más abiertas, las discusiones son otra cosa. Tener idea de en que cosas no estas dispuesto a ceder, darte cuenta que hay montones de cosas que no son tan importantes.
Dejar ir, abrir espacio, comprar mantas, compartir espacios, darte cuenta que eres importante desde las cosas pequeñas hasta las mas complejas; saber que eso alimenta un círculo en el que quieres estar.
Enamorarse es otra cosa, no tiene que ver con el conflicto o el sacrificio (aunque no significa que no eso no pueda suceder), no tiene que ser difícil todo el tiempo. Enamorarse es otra cosa.
Tiene que ver con la comodidad de ser uno mismo en la presencia de alguien, con aceptar al otro como es y encontrar que hay bondad incluso en los momentos difíciles.
Enamorarse tiene que ver con la nobleza.
Es otra cosa, más bonita, más sabrosa, más duradera.
viernes, 26 de abril de 2013
Veces
Y esa vez, no fue como otras veces, algo pasó, pero como en veces anteriores, también pasó de paso.
Y paso a paso una se pregunta, cómo se hace para que esas veces anteriores, pasen sin meterse en esas veces que no son como las otras.
Y tener de una vez.
Y tener una…
Y…
Y paso a paso una se pregunta, cómo se hace para que esas veces anteriores, pasen sin meterse en esas veces que no son como las otras.
Y tener de una vez.
Y tener una…
Y…
martes, 9 de abril de 2013
Respuesta de lunes
El encanto casi siempre es profano, la ilusión es casi
siempre confusa y la morena anda casi
siempre difusa.
La morena no entiende el tiempo, pero llega, siempre llega.
Verás, cuando dejas de pensar en el tiempo debido, lo debido
a tiempo llega.
viernes, 5 de abril de 2013
Irse
http://fernandoarayaurquiza.wordpress.com/2013/04/04/la-retirada/
Hoy leía esto y pensaba qué delgada es la línea entre el irte porque lo necesitas para estar bien e irte porque no quieres hacerte responsable de algo, qué confuso se siente pensaba… algo me resonaba mientras leía, pero no sé muy bien qué es.
Hoy leía esto y pensaba qué delgada es la línea entre el irte porque lo necesitas para estar bien e irte porque no quieres hacerte responsable de algo, qué confuso se siente pensaba… algo me resonaba mientras leía, pero no sé muy bien qué es.
Todos nos hemos retirado de algo, con más o menos pavor, con más o menos conciencia, con alguna o ninguna despedida. A veces irse es un verdadero acto de valor, decir, ya no quiero esto en mi vida, esto no es bueno para mí o me voy porque tengo miedo de que esto no me haga feliz. Pensaba en que para mí, la diferencia entre irte o abandonar es muy borrosa.
Es difícil, me he ido varias veces y siempre (SIEMPRE) estoy lista para irme, creo que es triste también. Aun así esa distancia me ha permitido ver cosas que, desde cerca, no hubiera podido ver, a veces la distancia ayuda, a veces no.
Todo es a veces.
“…hay siempre una razón que se olvida y una derrota que se ignora, que permite el acto de sanar los hechos vividos…”
“Sobrevivir” me vino a la mente.
No sé qué más decir.
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