
lunes, 10 de diciembre de 2007
Decir Adiós

martes, 13 de noviembre de 2007
Del amor y otros demonios

No es justo.... no es justo que la gente te diga que es mejor vivir sin vivir enamorado... no es justo que me digan que es mejor vivir sin entregar todo de mi...
¿Por que es que no debería esperar que alguien me ame de vuelta tanto como yo lo hago? No me parece justo que te enseñen la opción de amar con todo el corazón y luego te digan: bueno... la verdad es que no deberías usarla... es mejor vivir sin entregarlo todo... a medias es mas fácil vivir.
Me niego a creer que la vida es mejor teniendo solo una ínfima parte de todo; en mi concepción del mundo, aquello a lo que no puedo dar hasta mi último esfuerzo, no vale lo suficiente. ¿De verdad quiero vivir mi vida completita sabiendo que no he dado todo de mi a la persona que "supuestamente amo", a mis amigos que "supuestamente siempre están conmigo" y a mi familia que "supuestamente siempre me apoyará"?
Un amor mediocre... como puedo vivir sabiendo que tengo solo sentimientos mediocres, sentimientos a medias, siempre pensando en que no vale la pena entregarlo todo porque las personas siempre fallan... y me voy a sentir mejor cuando me fallen sabiendo que igual ni les di todo. Menos mal que ni te lo dije todo, menos mal que me guardé tantos besos, menos mal que me guarde tantas caricias... menos mal que no te conté ni la mitad de mis secretos... menos mal que ni te dije la mitad de lo que me molestaba... menos mal que ni te quería tanto... porque a las finales... tu tampoco me querías tanto... así ninguno habrá perdido, todos salimos con lo mismo con lo que entramos.
Yo entiendo que las personas a veces hacemos las cosas sin pensar, que no hacemos lo que el resto espera de nosotros, que nos callamos lo que debemos decir... ¿Pero debo ir por la vida pensando que todos en algún momento serán unos malditos hijos de puta y es mejor tratarlos amablemente de la misma manera? ¿No es mejor pensar que bueno, todos nos equivocamos y hay que aprender a entender esas equivocaciones porque son inevitablemente pruebas de que estamos vivos y no sabemos bien lo que hacemos ni a donde vamos?
Me niego a creer que en la vida es se deba ir sin darlo todo y esperando a que algo se caiga inminentemente. Si yo espero que alguien me abra las puertas de par en par, pues aunque me duela y me cueste mucho trabajo, eso es lo que haré. No me imagino la vida de otra manera.
martes, 30 de octubre de 2007
Long Dream
Soñe que iba caminando por la calle, calmada pero escondiendome de algo; igual iba por calles con mucha gente, como si fuera un gran mercado pero en algún otro país que no conosco. Había sol pero no calentaba e iba con una gorra, una casaca y debajo una chompa larga azul y lentes oscuros. Estaba buscando una dirección, una casa que yo parecía conocer de algún otro tiempo, pero con tanta gente no podía reconocerlo.
Por fin encontre el lugar y me abríó la puerta una mujer como de 35 años, con el cabello rubio cenizo amarrado en una cola y con un delantal de cocina. Me abrazo e invitó a pasar a su departamento; que tenía una sala pequeña en el primer piso, pero no muchas cosas más. Todo estaba en el segundo piso en un solo ambiente la sala comedor y cocina, más al fondo estaban los cuartos. Parecíamos conocernos de mucho tiempo, luego de que me recibiera, subimos al segundo piso y mientras ella cocinaba yo me iba quitando la ropa y me metía a cambiarme a uno de los cuartos. ¡Me sentía exhausta! Solo quería bañarme y descansar; no dejaba de pensar mientras hablaba con ella en que bueno haber llegado a la hora de la comida para así poder comer con alguien conocido.
Ella me decía que lo había visto unas semanas atras, rondando el lugar sin mayor desparpajo, que incluso la había saludado, pero que en los últimos dias desapareció. -Me segurirá buscnado aquí?- Le pregunte
-No creo - me dijo- hace dias que se fue, pero cuidado que parece conocer los lugares que tienes que seguir.
Seguimos hablando, pero mientras ella me contaba los nuevos sucesos yo pensaba: ¿Cómo podría saberlos? ¿Quien podría haberselos dicho? Yo solo quería encontrar de una buena vez la forma de no ser yo a quien buscaban, ¿Porque esto que llevo conmigo tiene que ser tan bueno y tan malo a la vez? Ojalá nunca nadie se hubiese dado cuenta, así podría ayudar sin ser perseguida, pensé para mi.
En ese momento, volví a ver la puerta de entrada al departamento... ésta se abría y entraba un hombre como de 45 años, delgado, de cabello claro, algunas arrugas profundas y piel quemada por el sol; solo se metió, era como si no necesitara permiso para entrar. Subió las escaleras y saludo tranquilamente. Mi amiga lo saludó con preocupación y empezaron a hablar. En ese instante, yo salia del cuarto sin zapatos, vestida solo con la chompa larga que traía en un inicio. Lo ví y pensé ¡Maldita sea! ¡me encontró!; lo saludé y empezamos a conversar, pero todo era muy tenso. El se paseaba por el departamento como si fuese su casa, lentamente examinando todo, buscando encontrar algo además de mi, algo que yo no sabía que era.
Los tres seguíamos en esta tensa conversación, ni si quiera recuerdo bien que decía; mientras el se metía al cuarto yo miré a mi amiga y le hice seña de que me iba, ella asintió con la cabeza. Me miré, pense en mis zapatos, no tenía tiempo para recuperarlos, si entraba a buscarlos tal vez no tendría otra oportunidad de estar fuera de su vista y poder escapar; solo tenía puesta esa chompa azul... Bueno, tendrán que pensar que es un vestido, pense mientras iba bajando rapidamente las escaleras y continuaba hablando en voz alta. Le pregunté algo largo de contestar, cuando el empezo a hablar abrí la puerta y salí corriendo. Luego de eso, sólo sé que corrí muchísimo.
Aparecí en un lugar cerca a un acantilado que daba al mar, donde tambien habían muchos vendedores, kioskos en la calle con banderitas. Llevaba puesta la misma chompa, pero había conseguido unos jeans y zapatos. Caminaba buscando a alguien entre la gente, hasta que vi muchas personas hablando alrededor de algo. Me fuí acercando y le pregunte a alguien que pasaba:
-Hay un frasco vacío que se mueve solo, nadie sabe como o de quien es - me contestó.
Empecé a meterme entre la gente y vi el frasco, dentro de este veía una figura fantasmal; me acerqué más y para mi tristeza veía a una amiga mía, no la mujer del departamento si no otra. Me quedé pasmada mirándola, ella me veía desde dentro del frasco y me gritaba que la ayude, pensaba en la tristeza de no poder hacerlo.
Derrepente un chico me miró y dijo:
-Te habla a ti!
Yo volteé espantada y le dije
-¿puedes verla?
-Claro, pero no dije nada porque nadie más la ve, ¡pero tu lo haces! ¡Te habla a ti!
En ese momento sentí un alivio inmenso, alguien más podía verla, alguien más podía salvarla; por alguna razón yo no podía ni tocarla, sabía que si lo hacía me descubrirían.
En ese momento apareció una pareja de amigos, me tomaron de la mano para sacarme de esa multitud. Mientras salía, el chico con el que estaba hablando me miraba sin entender que pasaba. Yo paré un momento y le dije:
-Tu puedes ayudarla, sólo acercate y sabrás que hacer. Recuerda lo que puedes ver, no lo olvides, no tengas miedo, no lo cuentes.
La pareja que me encontró, volvió a tirarme de la mano y esta vez, me sacaron de entre toda la gente.
Caminamos mucho hasta encontrar un sitio más alejado y con menos gente; nos sentamos en una banca de cemento larguísima y con una baranda al filo del acantilado; ellos sacaron un montón de hojas, parecían copias de revistas, me las dieron y dijeron:
-Encontramos como, pero todavía no podemos armarlo, tal vez tu puedas.
Yo empece a ojear los papeles y pensaba: ¿Es esto? !parece tan simple!
Entonces fue que llegaron gritando varios chicos:
-¡Está cerca! ¡Tienen que irse!
Uno de ellos tropezo y me empujo, yo solté los papeles que tenía en las manos y estos cayeron al filo del acantilado. Las caras de horror fueron unánimes.
¡No podía irme sin esos papeles! Así que me agarre fuerte de la banca y me estiré cabeza abajo para poder recuperarlos mientras todos gritaban que teníamos que irnos. Justo cuando empezaba a acercarme a donde estaban los papeles empezó a soplar el viento, todos gritaron, muchas de las hojas empezaron a caer a otros niveles del acantilado. Ya no había tiempo teníamos que irnos.
Corrímos hasta llegar a un colegio, el mio a decir verdad, entramos por la puerta de atras, subimos hasta el tercer piso y nos sentamos a descansar. Todos emepzaron a hablar a la vez:
-¡Estábamos tan cerca!
-¿Como vamos a recuperarlos?
-Es imposible, no habían copias.
-Por lo menos aquí estaremos seguros por un tiempo. Demorá mucho que puedan leerte a través de la barrera.
Seguimos caminando por el tercer piso, veía los salones llenos de niños que me miraban y creía conocer, con la mirada parecían decir gracias a ti estamos en peligro, aún así no importa, no quisieramos estar en tu pellejo. Me daba pena ver esas expresiones, yo tambien fui una niña sentada en esas mismas carpetas, quien iba a decir que esa niña llevaría consigo eso que todos buscaban tener de su lado. Me senté en el piso, respire profundo volteé a decirle a alguien:
-No sé si pueda seguir con esto, quiero decir, sé que puedo, se que lo haré, pero no sé como... estoy cansada de seguir solo siguiendo mi instinto y teniendo fe.
Ella me miró, sonrió y puso su mano en mi hombro como diciendome:
-No te preocupues, estamos contigo.
En ese momento en empezó a sonar una alarma y todos emepzaron a correr, voltee a ver hacia el patio y me di cuenta de que el colegio estaba protegido como por una luz amarilla, como un campo de fuerza, pero este empezaba a desvanecerce. Ella me tomo de la mano y me dijo: por aquí, mientras me llevaba a un extremo del colegio donde había una puerta que no conocía, allí me recibió una profesora que me dijo, no te preocupes, hasta que puedan encontrar este portal tu ya estarás lejos. Mire desde la puerta y veía un pasadiso amarillo-mostaza desde donde se podía ver otra construcción, al lado de la puerta había una ventana, miré por ella y no vi más que la calle de siempre, volví a ver por la puerta y veía ese pasadizo que continuaba en un puente plateado que llevaba hacia otros edificios. Miré la ventana, mire el portal y pensé:
-Ya debería haberme acostumbrado a estas cosas, lo imposible siempre es posible.
Fue entonces que la chica que me acompañaba saltó y me dijo:
-¡Los túneles!
-¿Qué túneles?- le contesté
-Los del acantilado, tal vez pueda recuperar lo que hemos perdido.
-Pero... el portal, ¿como vas a alcanzarme?
- No te preocupes, llegaré. Tu vete pronto, no aguantarán mucho tiempo.
La abracé y despeine un poco su cabello corto.
- Nos vemos pronto- le dije.
Ella se fue corriendo, yo entre por el portal y éste se cerró detrás de mi, caminé por ese puente plateado mientras veía el sol caer frente a mis ojos.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Mi nueva casa

- levantarme el domingo a las 7am, comprar periódico, llamar a varios sitios.
- ver el primero a las 7.30am, constatar que era un cuchitril (decía "minidepartamento" pero compartía la ducha con 6 "minidepartamentos" más, es un concepto que no pretendía discutir, no comentaré el piso, las paredes amarillas patito, las puertas desgastadas ni los cables de sabra Dios que...)
- caminar de Bolivar a Berlín, llegar a las 8 y esperar 20 minutos para con tristeza dejar de esperar que alguien me abriera la puerta.
- sentarme en el primer ovalo de Pardo para seguir llamando.
- Llamar a 8 sitios.
- agradecer por nada a 5 de ellos que querian $500 por un 40 putos m2.
- dar hasta mi prontuario en uno para que me digan que haga cita (que no hice obviamente, ¿tendré mal perfil?).
- decirle no a un corretaje que me ofrece cobrarme por hacer el trabajo que yo ya estoy haciendo.
- visitar uno en la Av. del Ejercito que fue muy lindo pero tan grande como la casita de la Barbie.
- Volver a sentarme, esta vez el el ovalo de la Av. del Ejercito, con un poco de sol y muchas mariposas (lo cual para mi tiene un significado mágico muy personal, pero que tal vez comente en otro post).
Encontrarme con un sitio razonable pero un poco caro me pareció un milagro que debía de tomar, sobretodo cuando cumplía con tantos datos que vi en sueños (Se habrá dado cuenta de la seriedad con la que tomo esas cosas); ademas de no oler ni verse como cuchitril, tener puerta independiente, un baño decente y una ventana grande que da a la calle... y si.. hay un parque cerca. Lo ví y pensé: Uy! aquí es! fue como amor a primera vista. Pero como dije antes, voy a pagar un poco más, no se si pueda mantenerlo.
Tengo tantas cosas en mente para hacerlo lindo, que me emociona... pero a la vez me da miedo. Voy a estar solita de nuevo, pero bueno si lo miro por el lado amable, voy a poder pasearme por mi casa como me da la gana de nuevo.
Sólo quiero construir en mi casita todas las cosas lindas que quiero.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Mudanza

Odio las mudanzas!!!!!!!!!!!!!!!
Ya empecé a buscar casa nueva.. lo cual me llega porque esperaba no tener que buscar nada en por lo menos 1 año.
Entonces, tengo que empezar a buscar un sitio que este de acuerdo a mi presupuesto, que sea lindo, que tenga ventanas pero no mirones, donde no hayan tios acosadores invitadores de chorizito, que tenga una mini cocina (o algo que se le paresca), que no huela a cuchitril, que no se vea como chuchitril, que no este en un sitio cuchitrilesco, que este cerca de las cosas que hago, si es posible que tenga un parque cerca para poder ir a sentarme los dias que me entra el autismo pero donde no haya un grupo de chibolos que me alucinen mal, un sitio donde a nadie le moleste que cante a más de los decibeles permitidos, donde no chequeen mis entradas y salidas (para eso pues me mudo con mi mamá) y si es posible (esto tal vez ya es mucho pedir) tener algún roomate que sea tan bueno(a) como los que tengo ahora y a quien pueda molestar cuando llego a mi casa y no sentirme tan solita.
Voy a extrañar al duende que nos mueve las cosas y baja el volumen de la radio... si hasta sabía su nombre.
Me gusta vivir cerca de la huaca, es un sitio recontra buenas vibras, ojalá encontrara un sitio mágico.
Si alguien sabe de un sitio asi, me avisa ¿si?.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Una historia

Un dia, que recuerdo con fecha y todo, conocí a este chico y fue como si me hubiese interceptado la onda expansiva, me dió una corazonada tan extraña al verlo que todavía puedo recordar la sucesión de eventos de esa noche... y del lunes siguiente y muchos dias subsiguientes.
La verdad es que nunca paso nada entre los dos más alla de un abrazo mientras dormiamos en un cuarto lleno de gente, los dos conociamos el gusto por el otro, pero en esa sucesion de eventos sin sentido que tiene la vida, pasaron 6 años y nunca paso más que ese dulce abrazo viajero. Sin embargo durante esos años siempre lo tenia en mi mente como pensamiento recurrente, no sabía porque, osea si... me gustaba, pero la verdad me sentía un poco tonta pensando en él. Nunca había pasado nada, ¿por qué lo tenía siempre en mi mente?
Llegaba el fin de año del 2005 y yo tenía planes de irme a USA en el verano, la verdad no lo quería tanto, no me emocionaba mucho el irme en ese momento, sin contar que tenía a un ex novio (que no era ex en ese momento) que me insistia para que no me fuera porque era su uno de sus anhelos pasar el vernao con su enamorada, eso me molestaba tanto!!! Nunca preguntó: ¿Necesitas irte? ¿que es lo que quieres hacer? Así que algunos dias, solo por darle la contra, tenia ganas de irme y dejarlo solo en su verano fantástico. Sin embargo hay algo que me decía NO TE VAYAS. Y yo que suelo hacerle caso a mis amigos imaginarios, pues no me fui.
Por razones bastante obvias, no seguí con aquel muchacho y continué una linda y tranquila vida de soltería, sin pesares, sin explicaciones, sobre todo esperando tener las mejores vacaciones de mi vida, pues aquel verano estaba trabajando y podía gastarme la plata en lo que quisiera. Estaba completamente segura de que algo maravilloso iba a pasarme y caminaba por las calles cantando canciones alegres.
Un día me encontré con aquel chico del dulce abrazo viajero en el messenger y como siempre empezamos a contarnos un poco de lo que estabamos haciendo; como siempre el me pregunto por mi novio y yo esta vez (luego de muchos años) ¡no tenia novio! y la pregunta obvia fue de vuelta: ¿Y tu novia? Yo ya no tengo novia - me contesto - y yo empecé a imaginarme un millón de cosas.
No fue hasta Febrero del 2006 en que nos juntamos en una reunión que hizo justamente la amiga que nos presentó: Va a ir a la reunión? me preguntó. Si y tu? tambien, a que hora? a las 7; nos encontramos allí entonces, OK! Nos vemos entonces. Allí empezó todo, la noche del 17 de Febrero del 2006.
Fue una reunión de esas que son cómodas para todos; ambiente conocido, gente conocida, bromas alegremente conocidas, personas karmosamente conocidas. Yo llegué un poco despues de las 7 por circunstancias ajenas a mi voluntad, cuando estaba en camino me llamó el chico del abrazo:
¿Donde estas?... En camino...¡Eres una tardona!... ¡Ya estoy llegando! .
Estaba realmente emocionada, en tantos años de conocernos nunca habíamos quedado en encontrarnos en algún sitio; siempre fueron bromas, indirectas directas, juegos de palabras, un millón de cosas, pero nunca el encontrarnos y las pocas veces que dijimos ibamos a hacerlo por alguna razón uno de los dos no podía llegar.
Llegué y allí estaba, vestidito de oficina, se le veía tan lindo!!!! y olían tan bien!!! lo saludé con un beso y recorde rápidamente las veces que lo veía en el parque, cuando conversaba con el, cuando se recostaba en mis piernas mientras todos conversabamos... mi chico del abrazo siempre ha tenido la capacidad de removerme las hormonas tan sólo con acercarse un poco. Poniendo cara de autocontrol me alejé despacito y empezamos una conversación de la clase que usas cuando no sabes que decir: ¿Cómo has estado? ¡Qué bien!... bla, bla, bla.
La gente empezó a llegar y todos a conversar, hace tanto que no nos reuniamos todos. Obviamente, como en cualquier reunión de reencuentro empezó a faltar alcohol y los mismos voluntarios de siempre se ofrecieron para ir a comprar, los mismos conversadores de siempre se quedaron conversando; yo no sé en que grupo clasificarme, me quedé sí, pero porque estaba escuchando Take a picture de Filter y esa es una canción que siempre me da ganas de moverme, pero obviamente nadie bailaba, así que me salí a bailar sola a la entrada de la casa.
No había nadie donde yo estaba, así que podía bailar con tranquilidad... cuando me conecto con una canción me vuelvo una niña autista... escucho la música pero no existe nadie más en el mundo más que ella y mi movimiento; cierro los ojos y la vibraciión me indica que hacer. Tarareaba la canción cuando escuché: ¿que haces? y tuve que regresar de mi lugar autista. Luego de volver mis sentidos a su estado natural, conteste: bailo.
Era el chico del dulce abrazo viajero; no sé si me miraba hace rato o recien salía; igual esa canción a mi me encantaba y pretendía seguir mi danza autista hasta que terminara. Buena esa canción no? me dijo, y yo si.. no se quienes son, pero a mi me gusta.
¿Te puedo dar un beso?
Allí yo regresé de mi autismo, me reí de nervios... eran 6 años que me habia pasado imaginando que lo besaba, soñando que hacía cosas con él en lugares que no conocía y así con esa simple pregunta tenía que escoger si continuaba o lo hacía realidad. Yo sabía la respuesta desde siempre, sólo había estado esperando ese momento.
viernes, 27 de julio de 2007
El acordeón de mi abuelita
Yo nunca aprendí a tocar ningun instrumento musical, me hubiese gustado mucho, pero nunca tuve ese tipo de dedicación; sin embargo hay algo que siempre me llamó la atención: El acordeón de mi abuelita.- El acordeón es mio.
- El acordeón me lo regaló la mami.
- Eso no es cierto, estas loca, el acordeón me lo regaló mi madre a mi y ya no esta aquí, lo vendí, nadie lo usaba.
Yo no dije más, sólo camine fuera de la casa con el resto de mis cosas. ¿Como pudo hacer eso? todavía estoy tratando de entenderlo, no sé si algún día tenga una respuesta.
