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viernes, 5 de abril de 2013

Irse

http://fernandoarayaurquiza.wordpress.com/2013/04/04/la-retirada/

Hoy leía esto y pensaba qué delgada es la línea entre el irte porque lo necesitas para estar bien e irte porque no quieres hacerte responsable de algo, qué confuso se siente pensaba… algo me resonaba mientras leía, pero no sé muy bien qué es.
Todos nos hemos retirado de algo, con más o menos pavor, con más o menos conciencia, con alguna o ninguna despedida.

A veces irse es un verdadero acto de valor, decir, ya no quiero esto en mi vida, esto no es bueno para mí o me voy porque tengo miedo de que esto no me haga feliz. Pensaba en que para mí, la diferencia entre irte o abandonar es muy borrosa.

Es difícil, me he ido varias veces y siempre (SIEMPRE) estoy lista para irme, creo que es triste también. Aun así esa distancia me ha permitido ver cosas que, desde cerca, no hubiera podido ver, a veces la distancia ayuda, a veces no.

Todo es a veces.

“…hay siempre una razón que se olvida y una derrota que se ignora, que permite el acto de sanar los hechos vividos…”

“Sobrevivir” me vino a la mente.

No sé qué más decir.

miércoles, 11 de julio de 2012

Deja que te cuente de mi desde mis historias, deja que te ame desde el centro de mi ser.

Mi pensamiento a veces parece irse lejos pero mi cuerpo siempre se queda dónde sabe que ama.

Si escuchas mis historias y te quedas en mis silencios, sabrás que aún en mis idas y vueltas, yo siempre sabré amarte.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Somebody that I used to know



Ayer ví este video y muchas referencias (musicales y personales) han surgido en mi mente. A ver cuál se ordena primero y termina en un post. Por mientras, comparto la cancioncita que debo decir, me gusta mucho.

viernes, 25 de mayo de 2012

Fin del Contrato

No te lo voy a negar, el sexo contigo fue genial. No te lo voy a negar, fuiste la primera persona que despues de mucho tiempo me despertó un deseo sexual tan grande. Bien grande.

Sí, desde el beso inesperado que me diste en esa fiesta empecé a imaginarme haciéndolo contigo como sea, dónde sea, a la hora que sea necesario para apagar la calentura. Ese día me fui sin avisarte porque intuí que si seguía alrededor de ti iba a desbandarme. Sí, el sexo contigo ha sido extraordinario.

No puedo decir que eres tú enteramente, que seas un seductor que me ha ido haciendo caer en su red, no. Tu nunca me induciste a nada, Yo he acudido a cada encuentro porque tengo algunos pensamientos tórridos que sabía tu podías comprender, sabía que ibas a decir que sí e incluso  mejorar la oferta. Todo este tiempo yo he estado abierta a todas tus propuestas y tu a las mías.

¿Y es que cómo no estarlo? Eres un amante que no cuestiona de dónde provienen mis ideas y eso me gusta. Eres eso, un amante... descomplicado, desvinculado, desatado. Eso me gustaba, explorar ese lado ha sido pura diversión.

A cada llamada tuya un impulso travieso ha pasado por mi cabeza; una idea y yo, una idea y tu, una idea y lo que sea... fantaseaba en si iban a ser las escaleras de servicio, si íbamos a dejar la cortina abierta mientras el chico del departamento de en frente abría la suya para hacer yoga a las 5 de la mañana. Tus manos, mis piernas, tu tan bien intencionada lengua en cada timbrada.

Voy a extrañarte, será duro decirte que no, tendré que luchar en contra de la calentura y la certeza del orgasmo avalado en efusivos encuentros. Tendré que olvidarme de que si yo decía quiero tu respondías dónde. De sólo pensarlo ya varias partes de mi te extrañan.

Ha pasado algún tiempo y siento que un ciclo ya se ha cumplido, siento un poco un poco de culpa al decirte que no luego de tantos meses de sexo satisfactorio y en muchos momentos dudo en si debo mantener mi desición; en si tal vez sería mejor llamarte apenada y esperarte desnuda para disculparme por mi mal comportamiento.

Pero luego me doy cuenta que tu y yo somos sólo eso, dos personas que se desnudan de prejuicios y tienen sexo para luego despedirse sin más ni más. Yo sé que lo único que quieres de nosotros es sexo y todo este tiempo he estado absolutamente de acuerdo; pero creo que he empezado a desear cosas que tu y yo no tenemos y como sabrás bien, mis deseos siempre son intensos.

Entonces, aunque me llames a tentarme con aquellas cosas que sabes me enloquecen, esta vez seré firme con mi desición:  Este acuerdo "ventajoso" ha terminado.

Un beso.

Adiós.

jueves, 17 de mayo de 2012

Envíos

Siempre creo que no vas a contestarme. No sé si es miedo o reminiscencias de experiencias pasadas. Cada vez que hago click para enviar, lo hago con una emoción infantil que luego es apagada por la idea de que nunca más vas a contestarme.

En el lapso entre mi envío y tu respuesta, me la paso releyendo lo escrito, regañándome acerca de mis faltas ortográficas y mis “lost in traslation” cotidianos, preguntándome acerca de hacía dónde podría llevarnos la interacción de estos correos, acerca del tiempo que pasa inevitablemente, las cosas que olvidé decir y las que también quisiera decir cuando tenga oportunidad, cuando haya el momento adecuado. Siempre pienso en ¿Cuándo es adecuado? Y ¿Qué es adecuado?. 

Algunas veces no puedo más con mi impaciencia y  en esos momentos decido convencerme de que no vas a contestarme nunca más. Entonces considero conveniente borrar todos tus mensajes y fotos, para no pensar en ti y hacer como que no recuerdo de memoria las palabras que has escrito. ¡Ya fue todo! ¡Ya no quiero nada! Me digo a mi misma para convencerme de que soy muy digna, cool e interesante como para pensar en alguien que no me responde y que ciertamente voy a estar mejor así. Las cosas maravillosas que voy a tener sin tener este deseo. Ya fue, lo borré. Eso ya no existe.

Al otro día, abro mi correo a primera hora y veo tu nombre en mi bandeja de mensajes y me siento cojudaza, doy un click con apurada curiosidad y empiezo a leer: “Disculpa la demora en responder…”, entonces me arrepiento de mi majadería y trato de recuperar todo lo borrado, trato, pero siempre hay algo que se pierde en esos ataques (no sé si algo de mis temores o sólo información propiamente dicha)

No te imaginas las cosas que aprendo con cada una de tus respuestas, sobre ti, sobre mí… y también acerca de creer en las personas. Con cada respuesta alimento algo dentro de mí, creo que es la fe o no sé, la esperanza de que las cosas puedan ser diferentes a las experiencias ya vividas.

Es raro y es doloroso, porque a veces pienso que tal vez no debería compartir estas cosas contigo (o con nadie), porque tal vez esas cosas que se despiertan en ti al leerme las usarás luego para compartirlas con alguna otra mujer y yo quisiera que esas cosas despertadas sólo las comentaras conmigo.

Yo sé, es aprensivo, no creas que no lo pienso. Es que a veces deseo tener más de esos momentos en que uno le dice al otro cosas que no le dice a nadie más y tengo esta romántica idea de que quisiera que alguien conozca mis secretos (Es que no puedo con mis secretos) y yo también algunos ajenos.

Por ese mismo pensar es que paso a preguntarme ¿Qué gano yo diciéndote todas esas cosas? Y contestarme no ha sido fácil, cada que repito la pregunta, la respuesta aparece y  desaparece tan rápidamente como llegó; entonces reniego y me digo a mi misma que tal vez esa respuesta no existe realmente, que soy yo la que esta tratando de inventarse algo que haga menos difícil esta situación imaginaria.

Es que también yo me canso de mis discursos positivos, pues aunque esto del desapego y el dar por voluntad propia es algo bastante notable, hay algo que no puedo negar y es el hecho de que recibir también nos alimenta.

Recibir una respuesta, una caricia, un no, un no sé o lo que sea que llegue de vuelta siempre nos da un punto de referencia con respecto al otro, una mirada de qué es lo que el otro ve en eso que uno dice.

No tiene que ver con una cuestión de opinión con respecto a uno, si no con un tema de vínculo. Alimentar los vínculos es algo delicado,  me da miedo porque mi positivismo se va sintiendo vacío cuando las respuestas no llegan y pasar la vida sin un atisbo de esperanza en que las cosas pueden ser como uno quiere es bastante triste.

Para evitar esa misma tristeza también me he inventado montones de discursos en pro de la buena soltería y la cantidad de cosas que puedo hacer pues no tengo que coordinar nada con nadie, en lo bueno que es tener un espacio sólo para mi, en la gente que conozco mientras estoy sola, en las cosas de las que no tengo que cuidar. Pero ¿Sabes qué? Llega un momento que me doy cuenta que también uso todas esas razones para tratar de no tomar en cuenta el hecho de que si quiero estar acompañada.  Uno se va poniendo un poco cínico con el tiempo.

Hay algo que aprendo con cada respuesta y es tan simple como sacar las cosas que pienso fuera de mi, fuera de mi burbuja, fuera de mi idea de que nadie me entiende, me pone en un lugar en dónde puedo tener una interacción que me enriquezca. Me saca de los silencios agresivos (porque sí, hay silencios violentos también) y de mis posibles escenarios factibles (que debo admitir, a veces son un poco trágicos).

Hago un esfuerzo por no darle crédito a esas otras voces que me dicen que siempre va a ser lo mismo, esas que aún se alimentan de episodios pasados, que parecen salir a penar de cuando en cuando, me molestan en verdad. Quisiera convencerlos de que aquí en el presente ya no hay nada de qué nutrirse, pero los muy sapos tergiversan la soltería con soledad y por ahora no tengo una experiencia práctica para acreditar mi teoría.

Me doy cuenta que hay algo escindido en mi. Por un lado deseo poder conectarme con alguien y por otro lado creo que eso no va a suceder. Creo que pienso que no vas a contestarme porque quiero corroborar mi propia estadística pesimista, en la que hago un conteo y confirmación de que no puedo confiar en lo que la gente dice, si no únicamente en lo que Yo hago y por ende, estar sola siempre va a ser mejor.   No sé si mantengo esa idea para no ilusionarme o para seguir sorprendiéndome, tal vez con el tiempo confirme mi teoría del desdén o encuentre una (espero) con nuevas perspectivas. Y es que siempre siento que debo hacer todo sola y tengo la intuición (Y digo intuición porque en verdad no lo se) de que no es siempre así, que en verdad si hay situaciones en que dos personas hacen cosas juntas para estar juntos. Si esto último de verdad sucede, no se cómo pedirlo... creo que necesito ayuda con esto, se me hace dificil pensar que puedo pedirle a alguien que haga algo conmigo y esto de hacer las cosas sola es algo dificil incluso para el pensamiento.


En medio de ese pesimismo hay un lado de mí, chiquitito y gritón que me dice que no es cierto, que para encontrar la confianza yo también tengo que confiar, que uno no reconoce lo que no experimentado antes en sí mismo. Creo  que decido que mis acciones van a buscar crear en mi eso que yo espero encontrar.  

¿Parece contradictorio verdad?, pero es que trato de encontrar un camino en dónde el miedo no me domine. Es cierto que nunca se va, pero prefiero caminar temblando que quedarme en la sombra endureciéndome, alimentando registros que no se cambian si las personas no lo intentan. 

Así que contesto, contesto siempre. Y hasta ahora tu también.

Tal vez en algún momento, las respuestas se harán más lejanas, tal vez ya no las extrañaremos tanto, hasta que llegue un momento en que los saludos lleguen en las fechas de fiesta y más adelante, ni si quiera eso. O tal vez sea todo lo contrario, tal vez seamos esas personas que encuentras un hilo conductor a través del tiempo.

Por lo pronto, esto de las cartas es divertido.  

lunes, 6 de febrero de 2012

Oye

Oye...

Y si te digo que te estoy pensando mucho ¿vendrías a verme?, si te digo que he pensado en uno de esos besos que no sabemos como llamar ¿Cuánto tardarías en llegar?

Es que me gusta cuando dices "No digas nada" cada que te miro estremecida y no me salen las palabras. Me gusta porque sabes.

Entonces yo sonrio más, sonrio, sonrio y te miro, te beso más. Me gusta eso que nace de mi falta de palabras.

No se que estas haciendo, pero ¿Tardarías mucho en llegar? Yo voy cerrando la cortina.

Anda, ven rápido.

jueves, 26 de enero de 2012

Quiero creer que estoy volviendo

De Mario Benedetti




Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo



hay tanto siempre que no llega nunca

tanta osadía tanta paz dispersa

tanta luz que era sombra y viceversa

y tanta vida trunca


vuelvo y pido perdón por la tardanza

se debe a que hice muchos borradores

me quedan dos o tres viejos rencores

y sólo una confianza



reparto mi experiencia a domicilio

y cada abrazo es una recompensa

pero me queda / y no siento vergüenza /

nostalgia del exilio



en qué momento consiguió la gente

abrir de nuevo lo que no se olvida

la madriguera linda que es la vida

culpable o inocente



vuelvo y se distribuyen mi jornada

las manos que recobro y las que dejo

vuelvo a tener un rostro en el espejo

y encuentro mi mirada



propios y ajenos vienen en mi ayuda

preguntan las preguntas que uno sueña

cruzo silbando por el santo y seña

y el puente de la duda



me fui menos mortal de lo que vengo

ustedes estuvieron / yo no estuve

por eso en este cielo hay una nube

y es todo lo que tengo



tira y afloja entre lo que se añora

y el fuego propio y la ceniza ajena

y el entusiasmo pobre y la condena

que no nos sirve ahora



vuelvo de buen talante y buena gana

se fueron las arrugas de mi ceño

por fin puedo creer en lo que sueño

estoy en mi ventana



nosotros mantuvimos nuestras voces

ustedes van curando sus heridas

empiezo a comprender las bienvenidas

mejor que los adioses



vuelvo con la esperanza abrumadora

y los fantasmas que llevé conmigo

y el arrabal de todos y el amigo

que estaba y no está ahora



todos estamos rotos pero enteros

diezmados por perdones y resabios

un poco más gastados y más sabios

más viejos y sinceros



vuelvo sin duelo y ha llovido tanto

en mi ausencia en mis calles en mi mundo

que me pierdo en los nombres y confundo

la lluvia con el llanto



vuelvo / quiero creer que estoy volviendo

con mi peor y mi mejor historia

conozco este camino de memoria

pero igual me sorprendo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Y en la búsqueda...

La trama y el desenlace by Jorge Drexler on Grooveshark

De estructura para mi trabajo final de este año encontré este poema de Neruda (Que siempre me salva, siempre me consuela). Esto de ir y venir en ideas me tienen un poco impaciente, supongo que esto también es parte de ir armando la trama.

Armar mi propia estructura viene siendo todo un desafío, sobre todo por todas esas voces que a uno siempre le aparecen. Tengo miedo, pero parece que no soy la única.

Poco a poco creo que estoy armando el mapa. Creo... hay que creer para llegar.

Let's see how we get there.


MUCHOS SOMOS

DE tantos hombres que soy, que somos,
no puedo encontrar a ninguno:
se me pierden bajo la ropa,
se fueron a otra ciudad.

Cuando todo está preparado
para mostrarme inteligente
el tonto que llevo escondido
se toma la palabra en mi boca.

Otras veces me duermo en medio
de la sociedad distinguida
y cuando busco en mí al valiente,
un cobarde que no conozco
corre a tomar con mi esqueleto
mil deliciosas precauciones.

Cuando arde una casa estimada
en vez del bombero que llamo
se precipita el incendiario
y ése soy yo. No tengo arreglo.
Qué debo hacer para escogerme?

Cómo puedo rehabilitarme?
Todos los libros que leo
celebran héroes refulgentes
siempre seguros de sí mismos:
me muero de envidia por ellos,
en los filmes de vientos y balas
me quedo envidiando al jinete,
me quedo admirando al caballo.

Pero cuando pido al intrépido
me sale el viejo perezoso,
y así yo no sé quién soy,
no sé cuántos soy o seremos.
Me gustaría tocar un timbre
y sacar el mí verdadero
porque si yo me necesito
no debo desaparecerme.

Mientras escribo estoy ausente
y cuando vuelvo ya he partido:
voy a ver si a las otras gentes
les pasa lo que a mí me pasa,
si son tantos como soy yo,
si se parecen a sí mismos
y cuando lo haya averiguado
voy a aprender tan bien las cosas
que para explicar mis problemas
les hablaré de geografía.

viernes, 21 de octubre de 2011

Sueño para la memoria


Estaba yo entrando a una casona al lado de una playa, una bahía con la que he soñado antes. Parecía de tarde y había un poco de neblina, sin embargo todo se veía claro. Caminaba de subida viendo el mar color verde agua,  parecía que hacía frío y el viento soplaba fuerte pues las olas de la bahía se movían con fuerza.

Subí unas escaleras que iban de la playa a la casona junto con mi familia: mi mamá, mis dos hermanos y una niña con la que he soñado otras veces más (Algunas veces es una recién nacida, otras tiene como un año, esta vez parecía de tres o cuatro). Entrábamos a la casona y esta tenía un patio central y balcones con unos cuantos geranios que colgaban; cada uno se dispersaba por su lado y yo empezaba a explorar la casa junto con mi hermano pequeño y la niña curiosa. Mi hermanito se paseaba a mi lado con la paciencia observadora de siempre y la niña corría de un lado a otro, se iba y regresaba a donde yo estaba sin decir una palabra pero siempre mirándome, como si esperara hacerme cómplice de lo que veía.

Caminábamos los tres, subimos al segundo piso y al andar por los balcones encontramos a tres personas, dos hombres y una mujer sentados en unas bancas junto al balcón, todos como de 50 años tal vez con ropa antigua, ellos enternados y ella con un vestido largo de color negro, todos parecían polvosos.

Nos fuimos acercando; yo me senté en una banca que había frente a los tres, mi hermanito se puso a mi izquierda y la niña a mi derecha. Miré a los señores de nuevo y ya estando cerca  me di cuenta que se veían fantasmagóricos. Entonces ellos empezaron a hablarme.

Parecían urgidos por algo, como si no debieran estar ahí o como si no tuvieran tiempo. Empezaron a presentarse: “Nosotros somos”… Cesar… Augusto… algo así,  no lo recuerdo bien, pero a medida que lo decían veía como sus nombres se iban escribiendo en el aire como con letras de máquina de escribir en lienzo transparente.  

Sentados frente a mi estaban los dos hombres a la derecha y la mujer a la izquierda; el hombre del centro lideraba las palabras y los otros complementaban lo que decía mientras me miraban fijamente, decían varias cosas que no recuerdo del todo, pero me repitieron varias veces:

“V, es muy importante que recuperes la historia de los González Cueva, nosotros ya no podemos hacerlo, es muy importante que recuperes las memorias de los González Cueva, es muy importante, nosotros ya no podemos hacerlo; es muy importante…” Mientras se inclinaba desde su silla como para tocarme, pero no lo hacía. 

Los otros decían palabras que ya no recuerdo, lo que sí me queda en la memoria es la urgencia de sus movimientos, como dándome instrucciones, muy serios, muy amables, parecía que querían que me quede muy claro lo importante de la solicitud.

Entonces escuché la voz de mi mamá, que nos decía que ya teníamos que irnos a una graduación, creo que de mi otro hermano o algo así, una ceremonia para la que ya estábamos tarde. Los personajes fantasmagóricos desaparecían y toda la familia empezaba a tomar sus cosas para irnos.

A mitad de camino hacia la ceremonia mi mamá me dice que se olvidó un documento, algo que había que llevar al lugar a dónde íbamos, algo que era importante… que no lo había traído… decía dándole miles de vueltas a lo mismo  y antes de que siga desesperando le digo que yo regresaré a casa a buscarlo. Ella se fue en un auto negro.

Entonces me veía patinando a toda velocidad por las calles de Vista Alegre, por un lugar cercano a donde viví hace unos años. Iba súper rápido y las veredas estaban rotas por algunos pedazos y lizas por otros, así que iba saltando y esquivando los pedazos rotos. Junto conmigo iban mi hermano Aarón y la niñita, no sé si corriendo súper rápido o en patines también, pero iban a la par conmigo. Veía sus manitos apuradas.

Me di cuenta que delante de mi habían unas escaleras y yo venía muy rápido, recordé que mis patines no tienen el freno común que esta fuera, si no uno incorporado dentro de la bota y el cual me cuesta encontrar siempre que uso los patines luego de mucho, pensé que no tenía tiempo de volver a explorar dónde estaba, pero si no lo hacía rápido me iba a ir de bruces por las escaleras.

Entonces recordé que yo sabía frenar girando las ruedas hacia un lado y decidí hacerlo. Mientras escuchaba el raspar de las ruedas pensaba regañándome “Tu sabes que las ruedas se malogran de esta forma”,  pero cuando me detuve al justo filo de la escalera mi regaño dejó de importarme de puro alivio, al ver que paré justo a tiempo.

Parada al filo me dije: Ok, bajar escaleras en patines… ¡Ah! Lo he hecho tantas veces… y las bajé corriendo como cuando era más chica.

Llegué a la casona con mi hermanito y la niña, buscaba el documento por todos lados mientras ellos me seguían. Entrábamos a cuartos fríos de ventanas abiertas que daban al mar, abríamos cajones, revisaba las mesas.

Buscaba y buscaba algo que nunca había visto pero que me habían dicho era importante, en cajones que no conocía, en una casa que no era mía.

Desperté.

jueves, 20 de octubre de 2011

El cuaderno azul poemario

Las ilustraciones de este proyecto colectivo estan geniales.

Únanse!

Abajo más datos y nota de prensa para la libre difusión :)

Wishes.

:: Nota de prensa ::

Quizás has aparecido aquí y no sabes dónde estás ni qué hacemos. Te contamos. El Cuaderno Azul. Poemario es un texto de poesía experimental de versos cortos y lúdicos que se contruye sobre un directorio telefónico encontrado en un consultorio psiquiátrico. El directorio telefónico fue antes un cuaderno azul común y corriente al cual se le agregó un marcador alfabético al lado lateral. A. B. C. D. E. F. G. H. .

Poco a poco el cuaderno fue llenado de versos según las letras que el directorio telefónico sugería. Así, si el concepto de un verso se aferraba a la letra «T», pues hablaba del Tiempo, entonces era colocado en aquella letra. Todo esto pasó desde el 2008 hasta ahora.

Posteriormente, se nos ocurrió la idea de entregar el Cuaderno Azul. Poemario a amigos artistas para que lo leyeran, escogieran un verso y compusieran una ilustración inspirada en el verso que eligieron. De esta forma, el proyecto fue creciendo, así como el número de artistas interesados en ilustrar el poemario. Fue así como el proyecto se tornó en un proyecto de poesía visual colaborativo. El mecanismo es sencillo. Nos escribes pidiendo ilustrar el poemario. Te lo enviamos. Lo lees. Compones una ilustración inspirada en el verso que escogiste. Nos la envías y la publicamos.

Así el proyecto crecio y creció y no solo recibimos ilustraciones de nuestra ciudad, Lima (Perú), sino de diversos lugares del país y del mundo. De algún tiempo a esta parte hemos recibido ilustraciones desde París (Francia), Murcia (España), Tegucigalpa (Honduras), Buenos Aires (Argentina), Santiago (Chile), Sao Paulo (Brazil), Bogotá (Colombia) entre otros.

La convocatoria a artistas que deseen ilustrar o apropiarse – a través de cualquier disciplina artística – de los versos aún está abierta. Los interesados en ilustrar, apoyar el proyecto mediante palabras de aliento o auspicios o simplemente recibir más información pueden escribirnos a azul.cuaderno@gmail.com. Estaremos encantados de responder.

Facebook. www.facebook.com/Cuaderno.Azul.Poemario

Correo. azul.cuaderno@gmail.com

Flickr. www.flickr.com/photos/cuadernoazulpoemario

viernes, 23 de septiembre de 2011

EL MIEDO

Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,

que corra, que nade y que vuele.

Muy bien.



Todos me aconsejan reposo,

todos me destinan doctores,

mirándome de cierta manera.

Qué pasa?



Todos me aconsejan que viaje,

que entre y que salga, que no viaje,

que me muera y que no me muera.

No importa.



Todos ven las dificultades

de mis vísceras sorprendidas

por radioterribles retratos.

No estoy de acuerdo.



Todos pican mi poesía

con invencibles tenedores

buscando, sin duda, una mosca.

Tengo miedo.



Tengo miedo de todo el mundo,

del agua fría, de la muerte.

Soy como todos los mortales,

inaplazable.



Por eso en estos cortos días

no voy a tomarlos en cuenta,

voy a abrirme y voy a encerrarme

con mi más pérfido enemigo,

Pablo Neruda.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sueño y Memoria


¿Cuál es la diferencia entre sueño y memoria?

Cuál es la diferencia cuando los sueños dejan rastros de existencia, cuando la memoria se siente tan brumosa que dudas que haya existido.

Sueño y memoría... Estarán hechos de lazos semejantes tal vez, una suerte de primos.

Dejo mi pregunta abierta para que resuene en los próximos días, para ver que resulta.


jueves, 25 de agosto de 2011

En la orilla - Pamela Rodriguez

Me gusta mucho la música de esta chica... su álbum anterior me acompañó muchísimo y este nuevo esta lindo más.

Enjoy!


viernes, 5 de agosto de 2011

¿En qué consiste la Terapia Expresiva? Un poco acerca de ella...



La terapia de arte expresiva incluye muchas modalidades de arte como la danza/movimiento, la producción de imágenes/pinturas/esculturas, música, drama, poesía, escritura y narrativa.

Las destrezas particulares del terapeuta de arte (su juicio clínico, la construcción de la relación terapéutica y la cuidadosa construcción del proceso de arte) son el parte las que apoyan a que la expresión artística del paciente se convierta en una experiencia terapéutica. Existe un continuo de terapias expresivas que ayudan a explicar los cuatro aspectos primordiales del trabajo clínico.

El nivel de lo kinestésico/sensorial se refiere a explorar los sentidos y a utilizar el movimiento y la actividad motora para entrar al proceso terapéutico, como por ejemplo cuando se trabaja con barro.

El nivel perceptivo/afectivo se da cuando el arte se utiliza para crear percepciones, por ejemplo con la línea y la forma cuando se dibuja o con las texturas y colores de la pintura para expresar ciertas emociones.

El nivel cognitivo/simbólico utiliza el arte para ayudar a resolver problemas de estructuración, secuencia, señalamiento y análisis usando al tiempo símbolos que ayuden a encontrar un camino que le de mayor sentido y significado a las experiencias del individuo.

Finalmente, el nivel creativo comprende la integración de los anteriores tres niveles.

La Terapia de Artes Expresivas busca que las personas movilicen su imaginación y su capacidad de crear a través del hacer arte, para enriquecer su mundo interno y las relaciones con otras personas y su medio, identificando sus recursos en procesos que los ayuden a centrarse e identificar retos y oportunidades. 

lunes, 20 de junio de 2011

Serena


El fin de semana el movimiento me mostró mi yo al encuentro con alguien, la forma en que llegó la imagen desde mi cuerpo ha sido clara y perenne.

Mi deseo secreto de crear un espacio íntimo impenetrable, de lento reconocimiento, donde nazca una intuición compartida que nos ayude a conducirnos, a leernos, a sentirnos.

Lo que he recibido ha sido conmovedoramente sereno, como ola de bahía.


viernes, 6 de mayo de 2011

In your hands - Charlie Winston y unas cuantas apreciaciones



Ayer me mientras esperábamos que los chicos del taller crearan sus presentaciones Martín nos enseñó este video en el nuevo aparato tecnológico de Jose Miguel.

Mientras veía el video pensaba en varias cosas:

1. Me encanta el sonido de piano saltarín.

2. Me encantan las secuencias donde los movimiento característicos de una actividad han sido bien observados y usados, este video me ha entretenido tremendamente.

3. Me encanta ver como los hombres se entusiasman con la tecnología, no entiendo por qué, pero me encanta contemplarlo, me da cosquillas en la panza ver sus reacciones y comentarios. ¡Ojo! ¡No me burlo! me parece linda la situación y me causa risa porque no entiendo que es lo que puede causarles emoción, pero ver sus reacciones causa una reacción en mi que hace que entienda su gusto y me sienta contenta. No lo entiendo, pero no necesito hacerlo... ver eso es más que suficiente.

Sólo eso. Lo que es yo, me quedo bailando de lo lindo.

Enjoy!