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sábado, 8 de diciembre de 2018

Luis Felipe

Nunca lo he llamado por su nombre, siempre por su apodo. Sólo hoy escribo para él con su nombre e iniciales porque la seriedad lo amerita. Talvez nunca lo lea, eso no importa; sólo quiero sacar algunas cosas de mi cabeza.

LF nos conocimos por un amigo en común y compartimos apartamento un tiempo, que debo decir, recuerdo con mucho cariño esa época. Siempre hubo algún tipo de atracción, pero en verdad yo no estaba en capacidad de haberme cargo de un amor, principalmente porque yo estaba muy herida de uno anterior. LF siempre insistía de muchas maneras, yo creía que lo que quería era acostarse conmigo y yo no estaba lista para eso o para nada.

Sus bromas casi siempre eran desatinadas, LF es el tipo de persona que dice cosas sin pensar y todos lo disculpamos porque sabemos que nunca lo hace de mala fe y la mayoría de las veces, aunque desatinadas, lo hacen ver muy gracioso y se puede pasar por alto el desatino sólo por la risa.

Luego de que nos mudamos cada uno por su cuenta, seguimos viéndonos, los amigos en común eran muchos, las aficiones también; cada tanto nos juntábamos para salir a tomar algo, conversar o correr. Yo odio correr, sólo no odiaba hacerlo con él, porque no me presionaba a seguir corriendo cuando ya no podía  o quería. Supongo también porque disfrutaba de su compañía... Sí... me gustaba acompañarlo, me parecía un chico íntegro, de buen corazón. Y por momentos sentía que podía ser yo misma a su lado.



En una de todas esas veces que coincidimos en salir y que me preguntaba porqué no quería salir con nadie, la idea rondaba mi cabeza: ¿Por qué no salir con él? Le dí vueltas a esa pregunta muchas veces. MUCHAS.

Entonces, lo decidí un día. Voy a  salir con él y sin saber cómo hacer para decir casualmente esa decisión, me dirigí a su casa en mi vestido azul. Creo que quedamos en comer juntos y luego ir a bailar, recuerdo que llevé una mochila con ropa para más tarde y que la armé con toda la intención de quedarme a dormir con él.

Y así fue. Esa tarde, noche y madrugada la pasé hermoso. Me reí, nos besamos, tuvimos sexo delicioso, nos fuimos a bailar, regresamos a su casa, dormimos juntos, no sé cuando me fui a mi casa. Sólo recuerdo que ese fin de semana fue más de lo que yo esperaba y me sentía bien.

Seguimos saliendo, no recuerdo en qué momento salió el tema de hacer público que saliamos. Le dije que yo no estaba lista para tener una relación pública, pero si para conocernos y estar juntos un tiempo. Lo dije así porque si las cosas no iban bien, prefería que eso sea entre los dos, sin personas que pregunten por nosotros o que te miren con cara de pena o vergüenza cuando dices que se acabó. Yo quería que ese conocernos sea sólo de nosotros.

Esto trajo varias discusiones, y aquí yo debo asumir culpa de no comunicar bien lo que quería, de siempre estar a la defensiva cuando mencionaba que quería que lo nuestro fuera público. Él me contestó un día mientras peleabamos que yo me avergonzaba de él. Eso nunca fue cierto.

Tuvimos varias peleas por ese tema, un día borracho dijo cosas fuera de lugar, siempre alrededor del mismo tema. Peleamos horrible, tomé distancia y él envió flores para disculparse. Yo estaba tan molesta. Las flores eran hermosas, pero a mi no se me iba a pasar la molestia con eso, me molestaba que no viniera en persona a disculparse.

Un día recuerdo haberle dicho que nosotros sólo salíamos, que ambos teníamos la libertad de salir con quien quisiéramos, que yo no salía con nadie más pero que era así, que yo necesitaba conocer cómo éramos juntos antes de hacer ésto público. Es lo que recuerdo que quería decir, puede que no lo haya dicho tan bien como lo escribo hoy.

Él no quería eso.

A eso le siguieron varias peleas más, dónde él empezó a criticar mi decisión de estudiar "Algo que nadie conocía" y mi gasto de dinero en eso, varias cosas a las que empecé a responder a la defensiva. El drama de todas las peleas me cansaba y esos dos puntos en especial, eran cosas que todo mundo criticaba en todo momento, no entendía por qué las personas criticaban algo para lo que no les estaba pidiendo ayuda.

 Él empezó a viajar mucho por trabajo y yo estaba muy ocupada con la maestría. Nunca hubo un cierre propio para ese tiempo juntos.

El último recuerdo que tengo de nosotros, es que un viernes compré una película que dijo que le gustaría ver y cuando salía del trabajo lo llamé para vernos. Él me dijo que no podía, yo le pregunté si sería mejor al día siguiente, él me dijo que estaba ocupado. Yo sentí que estaba interrumpiendo.  No volví a llamarlo.

Unas semanas después vi varias de sus fotos por FB y aunque no lo decía explícitamente, sabía que estaba con alguien. En ese momento, no se bien si sentí pena, creo que era algo que esperaba. Pensé que yo abrí la puerta y él decidió irse, pensé que era mejor así, porque si no podía tomar el tiempo de conocerme y amarme en libertad, entonces era mejor que todo se acabe.

Con el tiempo, me di cuenta que la razón por la que no quería estar con nadie en  esa época era que luego de terminar la relacion que tuve antes de conocer a LF, tenía la permanente sensación de que nadie iba a amarme por lo que soy y si eso iba a ser así, entonces prefería estar sola.

Sentir que quería conectarme con alguien (Él) era un paso enorme para mi, tenía mucho miedo.

En los años nos escribimos varias veces, para ver cómo estábamos y desearnos bien, preguntar sobre nuestras nuevas parejas, si éramos felices. La verdad es que siempre le he deseado bien.

Nos encontramos hace un año, justo el día de mi cumpleaños en la puerta de mi edificio, el llegaba para una cita en uno de los pisos superiores y yo llegaba con una amiga y un ramo de flores. Lo invité a mi casa, me dijo que sólo tenía 15 min y entró. Se burló de que me comprara flores cuando él me las regalaba y no me gustaban. Me encantan LF - le dije, pero en esa época yo estaba molesta y no estaba en condiciones de amar a nadie.

Hace unos meses me escribió para hacerme unas preguntas y ahí me dijo que se estaba divorciando, seguido por una propuesta para tener sexo. Me reí. Y me apené. Y me reí de nuevo y le dije que podía salir con él a tomar una cerveza y conversar. Nunca lo hicimos.

La pena que sentí en ese momento abrió una pregunta ¿Por qué siento ésto? Si conozco sus bromas idiotas y desatinadas. La respuesta apareció más rápido de lo que esperaba: Luego de tanto tiempo sin vernos, me da pena  que no me hablara para saber cómo estoy, si no para "bromear" acerca de acostarse conmigo. Es un poco el lugar que siento tengo en su cabeza y sí, me apena.

Me apena porque a pesar de las peleas, yo tenía amor y respeto porlo que sucedía entre nosotros. Nunca tuve la intención de herirlo.  Me apena porque al igual que antes, sigo sintiendo que nadie va a quererme por quien realmente soy.

Nadie me ha vuelto a preguntar por él hasta hace un mes, en que el amigo en común que tenemos me mencionó que él siempre pensó que algo fuerte pasaba entre nosotros.

Recordarlo con un poco más de madurez es lo que hace que hoy escriba sobre él. Porque siento que ninguno se dió el tiempo de cerrar con respeto ese tiempo que al menos para mi, fue especial. Fuera de todo lo que he mencionado, siempre recuerdo mi risa con él, su cara con mis explicaciones sobre el universo femenino y cómo (la mayoría de las veces) entendía mi ser renegón.

Creo que nunca hubiera podido publicar en redes sociales nada sobre nosotros y sé que eso no lo haría feliz, pero nuevamente, ahora con un poco más de madurez puedo decir siempre trato de mantener en secreto las cosas que quiero y desde ahí, hoy puedo decir que lo quería. 

Entonces, hoy con ese respeto que tengo por las personas que quiero, agradezco por el aprendizaje que él ha sido en mi vida y espero de todo corazón que encuentre lo que su corazón necesita.

Con ésto, cierro ese capítulo.

jueves, 17 de mayo de 2012

Envíos

Siempre creo que no vas a contestarme. No sé si es miedo o reminiscencias de experiencias pasadas. Cada vez que hago click para enviar, lo hago con una emoción infantil que luego es apagada por la idea de que nunca más vas a contestarme.

En el lapso entre mi envío y tu respuesta, me la paso releyendo lo escrito, regañándome acerca de mis faltas ortográficas y mis “lost in traslation” cotidianos, preguntándome acerca de hacía dónde podría llevarnos la interacción de estos correos, acerca del tiempo que pasa inevitablemente, las cosas que olvidé decir y las que también quisiera decir cuando tenga oportunidad, cuando haya el momento adecuado. Siempre pienso en ¿Cuándo es adecuado? Y ¿Qué es adecuado?. 

Algunas veces no puedo más con mi impaciencia y  en esos momentos decido convencerme de que no vas a contestarme nunca más. Entonces considero conveniente borrar todos tus mensajes y fotos, para no pensar en ti y hacer como que no recuerdo de memoria las palabras que has escrito. ¡Ya fue todo! ¡Ya no quiero nada! Me digo a mi misma para convencerme de que soy muy digna, cool e interesante como para pensar en alguien que no me responde y que ciertamente voy a estar mejor así. Las cosas maravillosas que voy a tener sin tener este deseo. Ya fue, lo borré. Eso ya no existe.

Al otro día, abro mi correo a primera hora y veo tu nombre en mi bandeja de mensajes y me siento cojudaza, doy un click con apurada curiosidad y empiezo a leer: “Disculpa la demora en responder…”, entonces me arrepiento de mi majadería y trato de recuperar todo lo borrado, trato, pero siempre hay algo que se pierde en esos ataques (no sé si algo de mis temores o sólo información propiamente dicha)

No te imaginas las cosas que aprendo con cada una de tus respuestas, sobre ti, sobre mí… y también acerca de creer en las personas. Con cada respuesta alimento algo dentro de mí, creo que es la fe o no sé, la esperanza de que las cosas puedan ser diferentes a las experiencias ya vividas.

Es raro y es doloroso, porque a veces pienso que tal vez no debería compartir estas cosas contigo (o con nadie), porque tal vez esas cosas que se despiertan en ti al leerme las usarás luego para compartirlas con alguna otra mujer y yo quisiera que esas cosas despertadas sólo las comentaras conmigo.

Yo sé, es aprensivo, no creas que no lo pienso. Es que a veces deseo tener más de esos momentos en que uno le dice al otro cosas que no le dice a nadie más y tengo esta romántica idea de que quisiera que alguien conozca mis secretos (Es que no puedo con mis secretos) y yo también algunos ajenos.

Por ese mismo pensar es que paso a preguntarme ¿Qué gano yo diciéndote todas esas cosas? Y contestarme no ha sido fácil, cada que repito la pregunta, la respuesta aparece y  desaparece tan rápidamente como llegó; entonces reniego y me digo a mi misma que tal vez esa respuesta no existe realmente, que soy yo la que esta tratando de inventarse algo que haga menos difícil esta situación imaginaria.

Es que también yo me canso de mis discursos positivos, pues aunque esto del desapego y el dar por voluntad propia es algo bastante notable, hay algo que no puedo negar y es el hecho de que recibir también nos alimenta.

Recibir una respuesta, una caricia, un no, un no sé o lo que sea que llegue de vuelta siempre nos da un punto de referencia con respecto al otro, una mirada de qué es lo que el otro ve en eso que uno dice.

No tiene que ver con una cuestión de opinión con respecto a uno, si no con un tema de vínculo. Alimentar los vínculos es algo delicado,  me da miedo porque mi positivismo se va sintiendo vacío cuando las respuestas no llegan y pasar la vida sin un atisbo de esperanza en que las cosas pueden ser como uno quiere es bastante triste.

Para evitar esa misma tristeza también me he inventado montones de discursos en pro de la buena soltería y la cantidad de cosas que puedo hacer pues no tengo que coordinar nada con nadie, en lo bueno que es tener un espacio sólo para mi, en la gente que conozco mientras estoy sola, en las cosas de las que no tengo que cuidar. Pero ¿Sabes qué? Llega un momento que me doy cuenta que también uso todas esas razones para tratar de no tomar en cuenta el hecho de que si quiero estar acompañada.  Uno se va poniendo un poco cínico con el tiempo.

Hay algo que aprendo con cada respuesta y es tan simple como sacar las cosas que pienso fuera de mi, fuera de mi burbuja, fuera de mi idea de que nadie me entiende, me pone en un lugar en dónde puedo tener una interacción que me enriquezca. Me saca de los silencios agresivos (porque sí, hay silencios violentos también) y de mis posibles escenarios factibles (que debo admitir, a veces son un poco trágicos).

Hago un esfuerzo por no darle crédito a esas otras voces que me dicen que siempre va a ser lo mismo, esas que aún se alimentan de episodios pasados, que parecen salir a penar de cuando en cuando, me molestan en verdad. Quisiera convencerlos de que aquí en el presente ya no hay nada de qué nutrirse, pero los muy sapos tergiversan la soltería con soledad y por ahora no tengo una experiencia práctica para acreditar mi teoría.

Me doy cuenta que hay algo escindido en mi. Por un lado deseo poder conectarme con alguien y por otro lado creo que eso no va a suceder. Creo que pienso que no vas a contestarme porque quiero corroborar mi propia estadística pesimista, en la que hago un conteo y confirmación de que no puedo confiar en lo que la gente dice, si no únicamente en lo que Yo hago y por ende, estar sola siempre va a ser mejor.   No sé si mantengo esa idea para no ilusionarme o para seguir sorprendiéndome, tal vez con el tiempo confirme mi teoría del desdén o encuentre una (espero) con nuevas perspectivas. Y es que siempre siento que debo hacer todo sola y tengo la intuición (Y digo intuición porque en verdad no lo se) de que no es siempre así, que en verdad si hay situaciones en que dos personas hacen cosas juntas para estar juntos. Si esto último de verdad sucede, no se cómo pedirlo... creo que necesito ayuda con esto, se me hace dificil pensar que puedo pedirle a alguien que haga algo conmigo y esto de hacer las cosas sola es algo dificil incluso para el pensamiento.


En medio de ese pesimismo hay un lado de mí, chiquitito y gritón que me dice que no es cierto, que para encontrar la confianza yo también tengo que confiar, que uno no reconoce lo que no experimentado antes en sí mismo. Creo  que decido que mis acciones van a buscar crear en mi eso que yo espero encontrar.  

¿Parece contradictorio verdad?, pero es que trato de encontrar un camino en dónde el miedo no me domine. Es cierto que nunca se va, pero prefiero caminar temblando que quedarme en la sombra endureciéndome, alimentando registros que no se cambian si las personas no lo intentan. 

Así que contesto, contesto siempre. Y hasta ahora tu también.

Tal vez en algún momento, las respuestas se harán más lejanas, tal vez ya no las extrañaremos tanto, hasta que llegue un momento en que los saludos lleguen en las fechas de fiesta y más adelante, ni si quiera eso. O tal vez sea todo lo contrario, tal vez seamos esas personas que encuentras un hilo conductor a través del tiempo.

Por lo pronto, esto de las cartas es divertido.  

viernes, 23 de septiembre de 2011

EL MIEDO

Todos me piden que dé saltos,
que tonifique y que futbole,

que corra, que nade y que vuele.

Muy bien.



Todos me aconsejan reposo,

todos me destinan doctores,

mirándome de cierta manera.

Qué pasa?



Todos me aconsejan que viaje,

que entre y que salga, que no viaje,

que me muera y que no me muera.

No importa.



Todos ven las dificultades

de mis vísceras sorprendidas

por radioterribles retratos.

No estoy de acuerdo.



Todos pican mi poesía

con invencibles tenedores

buscando, sin duda, una mosca.

Tengo miedo.



Tengo miedo de todo el mundo,

del agua fría, de la muerte.

Soy como todos los mortales,

inaplazable.



Por eso en estos cortos días

no voy a tomarlos en cuenta,

voy a abrirme y voy a encerrarme

con mi más pérfido enemigo,

Pablo Neruda.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Ella y Él

Ella se movía adormecida entre sus sábanas,  respirando como si estuviese regresando de algún lugar lejano. Aturdida, abrió los ojos y volvió a cerrarlos.

Ella estaba parada con un hombre, vestida de fucsia y panuelo en el cabello, Él de uniforme solémne: los dos hablaban acerca de lo que iba a suceder en breves momentos.

Ven acuéstate en mi regazo unos momentos, antes de que todo termine, le dijo ella con suavidad.

Ella conocía a su pueblo, sabía de que eran capaces, sabía que no iban a tener misericordia de él; no importaba quien fuese, ellos sólo iban a pedir sangre en su revolución. Los días de tensa paz se habían terminado.

Cuando se conocieron nunca pensaron en estar juntos, él venía de muy lejos y de dejarlo todo, ella venía de un pueblo que cargaba con años de injusticias. El destino siempre junta a las personas para que aprendan uno del otro en su camino.

Ambos vivían en una alianza donde el imperio de llegada era representado por él y el pueblo invadido por ella. Ambos simbolizaban un tenso acuerdo que había surgido luego de una matanza de muchos años, donde todos culpaban a todos y al no saber con certeza quien era el culpable decidieron tranzar una alianza; no eran los primeros en gobernar, pero si serían los últimos.
 
Cuando él decidió aceptar ese puesto sabía que si todo se rompía él sería quien daría la cara por su imperio, sabía que si algo pasaba sería él quien moriría; pero como buen guerrero aceptó su camino y decidió defender la paz de la alianza.

Ella llegó allí por herencia, simplemente aceptó lo que su pueblo le había enseñado desde pequeña: sus ancestros y familiares gobernaron y ahora no quedaba más nadie que ella.

Así, en esas circunstancias ellos aprendieron a amarse.

Pero la alianza había sido traicionada en secreto y el pueblo había vuelto a levantarse en busca de culpables. Lo único que sabían a ciencia cierta es que todos lo acusaban a él y pronto vendrían a tomar su cabeza. Ella sabía, sabía que el no tenía culpa alguna, pero no tenía como probarlo.

No importa, dijo él, yo voy a enfrentarlos con la verdad y si muero pues ese será mi destino.

Ella no soportó escuchar sus palabras, no podía ver torturado a su inocente amante, imaginaba cuando vendrían a buscarlo, la forma que sabía que lo harían. Ella, al romperse la alianza, debía entregarlo a su pueblo.

- No puedo entregarlo, que muera conmigo antes de que lo haga en manos de ellos; pensó.

En ese momento lo decidió.  De cualquier forma iba a ser castigada, de cualquier forma, ambos estaban condenados.

- No me importa, prefiero ser yo la que muera en sufrimiento antes que verlo torturado, se dijo.

El se acercaba y ella vertió un té que le dio a beber, el lo recibió y se recostó sobre ella.

El pareció no darse cuenta, cada segundo que pasaba en su regazo mientras ella acariciaba su cabeza iba cayendo en un profundo sueño. Ella contenía el llanto, "Quienes son peores, Quienes son peores..." se repetía mientras sin mirar besaba su frente descubierta.

Abrió los ojos, lo vio muerto. Tras un golpe en la puerta la guardía entró y ella enterró en algún lugar sus gritos, sus ojos de horror, el dolor de su crimen. Los guardías gritaban, preguntaban cosas, lo movían, la movían... su rostro parecía haberse congelado.

Ella conocía las reglas, debió entregarlo, al darse cuenta de que estaba muerto le darían muerte.

Moriré... moriré... moriré porque has muerto... moriré porque te he dado muerte, se repetía entre el miedo y el alivio Los dirigentes sublevados llegaron para entregarlo a la multitud, pero sólo estaba ella, entumecida, silenciosa entre los gritos que la acusaban de traición.

Moriré.

Traición o clemencia, no importaba, alguien debía ser castigado. La tomaron por el brazo y paso a paso la guardia la llevó entre la multitud enardecida por cada camino. Ella lloraba y no lo sentía, veía las caras de la gente que gritaba improperios mientras caminaba. Llegó a una celda de paredes enormes.

- Aquí moriré, se dijo.  Pero no fue así.

Allí la dejaron y de cuando en cuando un plato de comida rancia visitaba su puerta. "Ahora si", se decía cuando escuchaba ruidos, pero no, los días pasaban y nadie terminaba con su tribulación.

Entonces, mientras pasaban los días ella repetía: Tuve que hacerlo, no podía dejar que ellos lo hicieran, a las paredes de su celda, a los bichos que caminaban sobre ella, al polvo que la cubría, tratando de justificar esa horrible imagen grabada en sus ojos; verlo morir en sus brazos, saber que fue ella .

Los años pasaron y al no llegar la muerte a su silencio, ella la invocó a gritos, maldiciendo, suplicando, pero la única llegada era la de su comida rancia.

Ella contó las líneas de su piel y sus cabellos grises como si fueran años, veinticinco, treita y cinco, cincuenta... que importaba... ella contaba delirando.

Una mañana, con la sensación de veracidad de sus desvario cotidianos, Ella empezó a escucharlo.

"Vamos, es el momento", le repetía susurrando.  Ella no lo creía.

Durante seis días seguidos Él regresó con sus susurros, Ella, inmovil en su celda lo escuchaba cada mañana sin contestar, quietecita como animal débil. Al amanecer de la sétima mañana Él apareció por unos segundos y le dijo: "Te estoy esperando, ven conmigo"

Ella, con el mismo vestido con el que creyó debió morir hace muchos años, tocó sus ojos con la lentitud propia de sus años y dio varios suspiros mientras sentía el sol entrar por su ventana. Al ver el resplandor claro, cerró los ojos.
De un brinco salió de la cama, miró sus manos, su cuarto, tocó su piel, corrió al espejo... no, no era anciana... Pero ayer... o anoche... anoche... anoche me dormí aquí, sí, sí, sí. Miró la hora y corrió a la ducha, mientras se vestía se miraba al espejo como si desconfiara. Tomó sus cosas y se fue a trabajar como de costumbre. A la mitad del día Él la llamó diciéndole que iba a ir a su casa en la noche. Ella le contestó que lo esperaba.

Esa noche ellos hablaban serios despues de la comida, Ella lo acariciaba en su cama y tras un silencio largo El volteó y de la nada le dijo:

- ¿Estas pensando en matarme?
- No... ¿por qué?
Preguntó preocupada.
- Porque no sé, tuve esa imagen. Esta dificil esto...

Ella se asustó, no supo que decir, guardo un silencio pequeño e hizo una mueca para no contestarle.

-Entonces, ¿Qué hacemos?
- ¿De qué?
- ¿Cómo que de qué?
- Ah... perdón.
- ¿Estas prestando atención?
- Sí, sí.
- Dime entonces, lo que sea, pero dime la verdad.
- Si.
- ¿Sí?
- Sí. Lo hacemos juntos.
- Va a ser dificil...
- Lo que suceda, hagámoslo juntos

El sonrió y tomando su mejilla le dijo:

- Ya linda, no te pongas tan seria... nadie va a morir en este intento.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

I. tiene un aura de sabia que no podrían imaginar, cuando habla parece que hubiera tenido 4 vidas en paralelo y todas las hubiera vivido como el Dalai Lama. El otro día nos contó un recuerdo muy personal y mientras lo hacía yo lloraba de sólo imaginarlo, lloraba de sentir el dolor que emanaba de ella cuando hablaba, todavía sigo llorando cuando me acuerdo.

"Un amor de esos de las historias" dijo ella.

Me pregunto si ese dolor alguna vez cambia.

R. es pura dulzura cuando hablas con ella, un día al inicio de este año nos contaba como el amor con su esposo había cambiado de tantas maneras, que ya no era la pasión de los primeros años, que luego vinieron los hijos y las responsabilidades, pero que se había dado cuenta que ella ya no estaba enamorada de él por lo que le hacía sentir en un inicio, si no porque se daba cuenta que él era un hombre íntegro, que tenía los valores bien puestos y que ella admiraba eso de él y que se había enamorado de eso pero de otra manera más serena.

Mi esposo decía con tanto amor certero.

Yo como siempre pienso en mi y en lo que yo hubiese querido, lo que quiero, lo que espero.

A mi me hubiese gustado enamorarme de una sola persona solamente, una sola persona para amar con devoción, para explorar la vida, para construir juntos. Yo hubiese querido amar a una sola persona, nada más.

Yo hubiese querido tener la suerte de encontrarme con alguien que quiera seguirme a donde vaya, que me quiera solo a mi en su cama, que no me lleve a la locura, que me permita tener la oportunidad de tratar y volver a internar sin querer irse al primer obstáculo. Yo pondría hasta mi último suspiro.

Ya van unos cuantos y cada día me siento peor de hacer esa exploración que dicen que se hace. Yo no les creo mucho, a mi no me gusta mirar a las personas como si fueran artículos utilitarios, me hace sentir mal, me siento terrible de haber escrito "unos cuantos". Yo no pedía muchos, yo sólo quería uno. Tal vez es muchísimo pedir.

Para mi es tremenda agonía el tratar de estar abierta a las posibilidades y encontrarme con personas que quieren que yo sea un florero, un sex toy, una muñeca sin cuerda, es tremenda agonía tenerlos cerca y sentir que son una caja vacía, una puerta cerrada... una desilusión sombría.

Si a mi me hubiese pasado lo de I. yo hubiera muerto, estoy segura que si, tal vez no en cuerpo pero el alma se me habría ido camino al más allá.

Pienso en R.  y me da cierta dicha que existan personas así en el mundo, me da alegría encontrármelas.

I.  es una mujer increíble, lo que nos contó fue terrible pero a medida que lo contaba entendía muchas cosas de las que hablaba, de las que hace y practica ahora. Será que el amor aunque se vaya nos hacce híbridos de alguna manera. Me pregunto cómo habrá hecho.

Tal vez un poco de cada uno se va con todas las personas y un poco de ellas se queda también. Aún así siento que el dolor de la pérdida es como si yo misma me hubiera perdido.

sábado, 3 de julio de 2010

Yo me mi conmigo

Y siento miedo, todo el tiempo. Nunca se si voy a poder lograrlo, siento que no me enfoco, que no hago lo suficiente, siento que en verdad no se que hacer.

Pienso que tal vez no tengo lo que se necesita, aunque no se que es lo que se necesita. A ciegas todo el tiempo, no es que hayan más formas verdad?

Siento que no tengo a nadie, pero al menos yo, al menos me tengo a mi... Yo me mi conmigo... Yo... conmigo... Yo. Solo yo.

Y a veces ya me molesta la putísima resilencia... si pues, que positivo poder seguir adelante, pero algunas veces también pienso ¿Y porque chucha tengo que hacer esto una y otra vez? Ok, osea... cuales son mis opciones quedarme quejándome o seguir adelante y ver que puedo hacer, obviamente escojo la segunda... porque... no se... en verdad hay días en que no se porque... hay días en que si...  pero es que en estos días que me pasan mil cosas se me hace extraño el sentir tres segundos de rabia y luego decir bueno, ya.... a ver que más se hace para salir y seguir adelante.

Igual me muero de miedo sin parar, tengo pesadillas de esas en que no puedes moverte y aún allí en sueños le digo a mis propios monstruos: Ya pues... no puedo moverme... Moriré? Moriré pues... igual mientras tanto te veo y sigo pensando en que voy a hacer, eso nadie puede inmovilizarlo... Y me despierto, con miedo, con cólera por no poder dormir.

El otro día me descubrí diciendo: "Ya... más tiempo me toma quejarme... que hay que hacer" y digo me descubrí porque lo dije sin pensar, sólo me salio y ya... y pensé lueguito no más: Oye esto me molestó en verdad???

Y yo me pregunto, a donde se me fue esa rabia? en verdad la tengo o la tuve? y si la tuve... en verdad se me pasó tan rápido o sserá que me va a estallar en algún momento en la cara? o será que la manejo mejor?? o tal vez simplemente ya me resigne a que las cosas pasen y ya que más da? ¿Que pasa si me estoy volviendo una persona a la que todo le da realmente lo mismo? ¿Una mediocre más? De esas que piensa y quiere pero no hace ni mierda... de esas que no se comprometen ni con ellos mismos y que me molestan tanto... será que en algún momento todo me va a estallar en la cara?

Y... ¿para qué me pregunto eso?

Porque me muero de miedo todo el tiempo, de hacer algo mal, de estar dejando pasar las cosas, de no ver más alla de misma porque siempre ando haciendo todo en Yo me mi conmigo.

Tengo miedo, todo el tiempo y en estos días que las cosas no me estan saliendo como quisiera tengo más aún.

A veces quisiera que alguien cuidara de mi, un tiempito anque sea, sólo hasta se se me pase el miedo.

domingo, 27 de junio de 2010

La pregunta de mi mamá

Ayer pasé por el trabajo de mi mamá a recoger a mi hermanito y entré un ratito a su oficina; mientras conversábamos de cualquier cosa me pregunta.

- Hijita, tu si piensas tener hijos antes de los 40 verdad?
- No sé... supongo... Porque ah?
- Ay! porque quiero tener nietos!

- Pero tu ya tienes nietos; dije señalando a Adriana.
- Ay no pues, ella no es nieta, ella es como mi hijita, cuando ya tenga edad de tener nietos pues!

(Mi mamá tiene 48)

- No sé pues... que será....
- ¿Porque tu si te vas a casar no? y tus hijitos si van a tener papa y mamá...

Ay...
Ay...
Ay...

No sé si me dolieron esas frases o sólo es que me han causado mucho susto. A mi madre le empezó a entrar la abuelitud... aich... que miedo.

Que responsabilidad.... que responsabilidad que ella este esperando de mi algo que no tiene en su vida o su familia, pero sobre todo... algo que ni yo misma se como conseguir.

Es más, me atrevo a decir que hay días en que pienso que no lo haré... es más... que tal vez no debería hacerlo.

Pero ella esta esperando algo de mi y yo sólo le cambié de conversación para no pensar en eso.

Evidentemente.... no funcionó.

¡Oich!

martes, 1 de junio de 2010

Asi somos nosotras

Mi mejor amigo se casó hace unas semanas en una ceremonia civil pequeñita, muy bonita entre familiares y amigos. Voy a extrañar a mi amigo... aún así el verlo tan feliz me pone feliz a mi también porque se que es algo que él quería mucho.

Muy emotiva toda la situación. hace mucho que John me decía que él quería encontrarse de una vez con alguien con quien compartir su vida, que entendiera lo que hace, que lo entendiera a él. Hasta que conoció a Nadine y puf! las cosas parecieron ponerce en su sitio.

John conoció a Nadine en una capacitación en algún lugar de medio oriente y todavía recuerdo su primer comentario: "Hay una chica que me trae loco, no puedo dejar de pensar en ella", para luego decirme que quería estar con ella y varios meses despues: "No puedo creer que este diciendo esto, pero me quiero casar con ella, ya compre el anillo". A mi me dió tanta alegría... porque a pesar de saber de la impulsividad de John, se que cuando el toma una desición la hace hasta el final con el corazón de escudo.

Irse a vivir juntos en Medio Oriente es como una desición descabellada.... pero bueno...  hubo ahí su dosis de insanity... que bueno... fue divertida la situación.... finalmente se fueron a vivir juntos y hace ya un mes aprox. vinieron a Lima y se casaron por civil; en diciembre se casan por religioso en Siria y de ahí lo que la vida les depare.

Lo que yo no podía dejar de comentar con mis amigas era el hecho de que estaba muy contenta por John porque se estaba casando con una chica buena y valiente, pues hay que ser muy valiente para dejarlo todo para irte con alguien que amas, más aún en el caso de ella, de medio oriente, sin hablar una palabra de castellano y con su libro para aprender.

Abby me contesto: Así somos pues amiga, eso es lo que nosotras hacemos cuando amamos. Su cara de convencimiento de "Eso es lo correcto" fue realmente hermosa, no me la voy a olvidar nunca.

Cómo no creerle a Abby... ella se casó con Erick, otro compañero del salón y su historia tuvo matices similares, purito valor de los dos... verlos ahora con su hijito y la relación que han creado es algo que da esperanza.

Abby y Erick fueron enamorados muy poquito tiempo a finales de 4º de secundaria, justo antes de que él se fuera a vivir a Madrid con su mamá; en esa época no habían e-mails, así que se comunicaban por cartas (Por cartas! pueden creerlo?), se mandaban encomiendas y hablaban por teléfono cada que podían, claro... en esos años el teléfono era mucho más caro.

Y siguieron siendo amigos, cada uno se contaba con quien salía y que era lo que hacía, cada uno siguió con su vida pero siempre atento al otro. Erick siempre estuvo en Madrid y Abby siempre estuvo en Lima, pero igual, a pesar del tiempo Abby me contaba que siempre se dijeron que se querían y que ella guardaba la carta de declaración de amor que él le escribió en 5º de primaria, él nunca se olvidó de ella.

Un día, casi 8 años despues (si no me equivoco), Eric apareció en la puerta del trabajo de Abby en Lima y le pidió a la recepcionista que la llamara; Abby bajó muerta de miedo porque sólo conocía dos Erick uno que no tenía porque irla a buscar y otro que se moría de miedo que la buscara, bajó rezando porque no sabía que iba a hacer si es que era el Rodrich (dícese Erick Rodrich Torres, camarada Torres por si es que en el transcurso de la historia se me sale la chapa).

Y si... era el Torres... que quería hablar con ella y ella subió a su oficina a decirle a su jefa, que para su suerte era hermana de otra buena amiga nuestra del cole, que necesitaba permiso para irse. Obvio se lo dió.

Esa tarde el le dijo que sólo quería estar con ella y le pidió que fuera a Madrid con él, ella tenía que dejarlo todo... la carrera terminada, un buen trabajo, su familia y todo lo que conocía para irse a un lugar donde lo único que tendría y conocería sería él... Ella le dijo que si esa misma tarde, pero que tenían que hacer un plan.
Su hechura de plan duro una semana en Máncora (jajaja), Erick le consiguió un trabajo en Madrid, vino por ella a Lima y se fueron juntos a la de Dios...

Abby dice que nunca se fue la sensación de que lo que había entre los dos no se acabó y tenían que hacer algo. Erick se tomó un avión de 20 horas sin decirle nada a nadie para jugársela y ella se fue a empezar una vida de 0 con él. Las que les toco juntos en Madrid... cuatro años despues viven en Lima muy felices y tiene a Sebastian, un niño que es purito amor en cada paso.

Cuando Abby me dice "Eso es lo que hacemos cuando amamos" yo le creo, le creo totalmente... no sólo por ver los resultados en ellos, si no también porque ya lo he pensado alguna vez y estuve dispuesta a ir donde sea a empezar sabe Dios que, creo que si me vuelvo a enamorar y me sucede algo similar volvería a pensar lo mismo.

Y no tiene nada que ver con una cuestión idilica o algo por el estilo, es simplemente que considero que es la época que nos ha tocado vivir... como me decía Denisse alguna vez: "La gente migra, esa es la historia del mundo... ahora lo hacemos más porque tenemos más formas, pero si antes se podía con menos medios yo creo que ahora también se puede mantener lazos y arreglar todo, la diferencia la hace el querer o no querer"

La movilización de las personas, la globalización de todo y de todos, siento que de alguna forma todos esos conceptos no respetan las individualidades y procesos personales, pero es lo que nos esta tocando vivir... Ya para que quejarse. Si es algo en lo que creo, yo lo haría, no se como porque no me ha tocado la oportunidad de tener que "idear un plan".

Pipe y Yazmin siempre me dicen: "Tu te mandas con todo y no piensas si es que vas a quedar llena de espinas". Que miedo... en verdad ¡que miedo!, pero peor sería quedarse con la duda... Lo bueno es que esta vez tengo más herramientas, aunque debo decir... me he vuelto más incrédula. Las espinas siempre van a estar haga lo que haga.

Veo a mis parejas de amigos y me da esperanza, me gusta ver que todavía hay gente que pone su fe en el otro y se la juega por lo que quiere, por no pasarse la vida pensando que hubiera sido. Me gustan sus historias, creo que es como la canción de Silvio Rodriguez: "Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar." Ellos tienen una historia linda para contar.
Y  así me dijo Abby ese día: Así somos nosotras pues Vale, nunca abandonamos.

Creo que tiene razón.

Cuando vuelva a enamorarme espero encontrarme con alguien que también crea y apueste por mi.

Cantando pienso en ellos y también... rezo por mi.


jueves, 20 de mayo de 2010

No te salves - Mario Benedetti

Pénsando una de las primeras veces que estuviste en mi cuarto y leíste ese pedazo de papel pegado en mi espejo, hiciste ese gesto de estar interpretando lo que había subrayado, casi pude leer tu pensamiento despues de hacer esa expresión que creíste no había visto. No sabe en que contexto lo escribí - pensé en ese momento.

Recordé ese poema horas despues de leer tu "Eres una tremenda mujer... ya aparecerá en su debido momento un buen tipo... que ojalá viviera cerca a tu casa... que me quieres... que yo sería una de tus "opciones" para ir a tu isla desierta... que tu te irias conmigo... que te fue mal en el amor y conmigo fuiste feliz... que no lo valoraste..."

Y aunque no me siento molesta por lo dicho (en realidad todo lo contrario) me doy cuenta que estoy segura de lo que soy y a pesar de eso creo que el ser de una forma no me asegura nada más que a mi misma, que mi ubicación geográfica es ahora la excusa que hay en lugar de la que hubo cuando estuve cerca, que aunque te quiera yo no quiero ser una de las"opciones" de la lista  porque no quiero estar en una isla de amigos imaginarios con sucesos imaginarios porque mi piel, mis huesos y mi corazón no tienen nada de imaginario y no tienen ganas de hacer cola, que sigue siendo igual de egoísta el pensar en mi sólo porque le fue mal  y no porque me amó (o porque aponto algo bueno en su vida... no se... se me ocurre que sería una buena razón)... creo eso que tampoco lo valora ahora...

Parece que no hubiera una respuesta correcta para nada... aún así sigo creyendo que la hay y aunque es sencilla también es tremendamente dificil... y por sentimientos similares es que esas dos líneas estuvieron subrayadas, porque antes y ahora, sigo pensando lo mismo, porque soy tremenda mujer y me muero de miedo al darme cuenta de la inmovilidad de la actitud y de la situación... y cada vez es una afirmación de que lo que creo es correcto.

Jugar desde el rincón seguro es no jugar, yo no hago ampay me salvo cuando veo lejos al que la lleva... yo corro por llegar así eso signifique perder en el camino, aunque a veces... no lo paresca.

Y por eso... el poema con las líneas subrayadas.

No te salves - Mario Benedetti

No te quedes inmóvil


al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo



pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

sólo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino



y te salvas

entonces


no te quedes conmigo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Espacio Compartido 1

 Hace un par de año Tere me invitó a "La noche de Arte" que había en el puericultorio, una exposición de pintura bellísima que creo que hay todos los años, cuadros hermosos y otros no tan de mi agrado, para todos los gustos y entendimientos supongo yo.

Paseando y paseando por todas las habitaciones de la casona, me quedé pegadísima con una sóla, la vi de lejos al entrar a la habitación, estaba justo al otro lado de donde yo estaba al lado de la puerta a otra habitación más. Yo estaba un poco lejos y con varios cuadros por ver en orden antes de llegar a ese, pero sentí la necesidad de pararme a verla de cerca.

No recuerdo nada más de esa sala, recuerdo las otras que visité si, pero en esa para mi sólo existió esta.

Me paré frente a ella y sentí ganas de llorar, me despertó tantas cosas... no sólo recuerdos, si no también pensamientos y asociaciones a palabras dichas y las que no lo fueron también.

En verdad no tenía dinero para comprarla, ¡pero como quería hacerlo!, me sentí como esos niños que hacen pataleta en la juguetería porque quieren... necesiiiiitan ese juguete y no quieren soltarlo, mi razonamiento adulto pensó en comprarlo, no tenía puntito de comprado, miré su precio: Bastante más de lo que yo podía pagar, incluso... de lo que tenía en mi cuenta de banco. Mi adulta y mi niña se quedaron muy desilusionados.

Cómo quería llevármelo a casa, pocas veces he deseado tanto un objeto como esa vez, removió tanto mi real imaginario que sentí la necesidad de tenerlo... pero no era posible.

Me quedé parada mirándolo y los ojos se me hacían agua, no quería llorar frente a tanta gente, contuve las lágrimas y mis ojos se veían brillosos en el reflejo del vidrio que había al lado. Tere se paró a mi lado y me dijo:

- Ya se en que piensas... que lindo es cuando puedes compartir pensamientos con alguién aún en silencio, sólo con la mirada, pero es como en el cuadro... hay que remar juntos. No te pongas triste Vale, ¡yo te quiero! (con su tono de niña amorosa)... Y te he traído para que estes contenta así que dejate de estupideces (con su tono de Tere cotidiana...)

Me reí horrores... sequé las dos gotas de las esquinas de mis ojos. Tere siempre sabe por mi mirada cuando me pongo triste, igual que Aaron, siempre se da cuenta... la diferencia es que a Aaron puedo hacerle creer otras cosas y a ella no. A veces es bueno que las personas te lean de esa forma.

Hace unos días leyendo el periódico vi que iba a haber una muestra de varios artistas y dentro de las imágenes de la noticia ví una pintura de estilo similar a la que vi en la noche y empecé a buscar en internet al artísta y encontré su web; luego de un buen rato de revisarla llegué al 2007, el año en que ví la pintura y ¡Oh! allí estaba la imagen de la pintura.

Debo decir que la sensación y textura que da el ver el óleo en vivo y en directo no es la misma que ver una imagen digital.

Vi la imagen y nuevamente regresaron a mi mente todos los recuerdos, palabras y asociaciones que me invadieron aquella noche de arte en la que no podía ordenar bien mis pensamientos y sólo sentía ganas de llorar... lo bueno es que ahora, un par de años despues, creo que ya puedo ir poniendo en palabras todo lo que vino a mi mente.

Lo bonito de encontrar la imagen en un blog es que abajo hay unas cuantas palabras del autor en las que explica un poco la relación entre su pensamiento y su obra. Se las posteo con la dirección para evitar el plágio y para que puedan disfrutar al igual que yo del resto de sus imágenes.

Luego de eso, en otro post seguirán mis pensamientos finalmente plasmados y que con alivio podré poner fuera de mi. Por mientras, entreténganse:

1 x 1 m.
Una vez me dijeron que una relación de pareja sirve más que cualquier terapia personal que se pueda hacer. El grado de satisfacción, conflicto y cuestionamiento que se da, sobrepasa de lejos toda expectativa. Las cosas nunca vienen separadas. Embarcarse en ese espacio a navegar es algo tan sublime como arriesgado. La tierra firme se queda lejos, no existe punto de referencia fijo y hacia delante sólo hay dos personas. Y mares calmados y corrientes tempestuosas.

sábado, 27 de marzo de 2010

Nuestros propios milagros.

Es dificil desprenderse de algo que sientes que ha marcado tus recuerdos, desprenderse de un sentimiento que todavía no has podido encontrar en la misma o mayor magnitud. ¿Cómo haces? ¿Que fue lo que era? ¿Que fue lo que pasó?.

De alguna forma quisieras ser la misma persona de aquellos momentos felices, regresar a eso, volver a ser eso, tal vez por la vaga esperanza de que de esa forma tendrás en tu vida eso que te hacía feliz.

Pero eso no sucede, un suceso desafortunado te cambia la vida lo quieras o no, uno no vuelve a ser el mismo nunca y lo más importante, es inutil buscar algo que se paresca a eso que tenía antes. Aunque repitas las mismas palabras de amor, aunque hagas el mismo gesto que parecía gustarle, eso ya no tiene sentido si no era esa persona específica, incluso para esa misma persona podría perder todo sentido en el tiempo.

Eso que hacian era parte de un acuerdo privado, un secreto que compartía celosamente para poder mantener eso... repetirlo con alguien más en busca de esa sensación es algo así como la violacion de un pacto. Los pactos rotos destruyen historias.

Y comienzas a preguntarte: ¿Lo rompí? ¿En verdad lo rompí?. No lo sabes, no recuerdas, tal vez no quieres recordarlo.

Así comienza de nuevo la búsqueda, pero ess inútil, buscar alguien que tenga eso, que te haga sentir eso... cuando ya tenías eso... tenías... tuviste... sabes como fue. ¿Quién puede engañar a tu propia experiencia? Sin embargo uno trata de repetirse, uno cree en un inicio que en la vida hacer lo mismo podrá dar los mismos resultados.

Podrías hacerlo, podrías tratar de buscar en otra persona el color de su piel, la forma en que te miraba de lado cuando te coqueteaba, las cosas que le gustaban, tratar de enseñarle a alguien más las cosas que le enseñaste y la  hicieron reír, buscar el color de su pelo, su nariz, su sonrisa o incluso, buscar alguien que tenga una edad parecida a la que tenías cuando perdiste la inocencia. Pero es inutil, tu inocencia era una y tenía nombre propio.

Y piensas que puedes tratar de buscarla de nuevo, si tienes la mínima oportunidad de repetir eso con la misma persona,  tal vez podrías tener un minuto de salvación. Pero no piensas en que el tiempo no regresa, los silencios dejan cicatrices, los eslabones rotos no completan una cadena, las palabras no dichas no se llenan con frases construidas con el pasado. Eso es lo que tienes de esta forma, un pasado; un presente que quieres alimentar de intangibles, un presente lánguido con el que aspiras a un futuro.   

Es difícil darse cuenta que el regresar a la felicidad a través del recuerdo hace que regreses a algo que ya no existe, algo que ya no es suficiente para que encuentres eso que te dejaba esa sensación de querer más en los labios.

Entonces buscas más emociones, más sentidos... no te das cuenta que eso también te lleva a sentirte más perdido... o tal vez si lo haces, pero prefieres no pensarlo porque hacerlo también implica pensar en el dolor causado por tus propias acciones, el dolor que uno sólo se causó...

Y así que sigues buscando y tomando lo que aparece, lo que se parece... Prefieres no darte cuenta que era la posición, la conjunción de sujetos, el sentimiento, el momento y la circunstancia lo que se daba vida a esa sensación, el trabajo que hiciste tal vez sin pensar en lo que ibas a recibir de vuelta, el corazón que le pusiste, las puertas que abriste por instinto o tal vez porque eras correspondido. Lo que eras, lo que eran, eso era.

Era.
Pero ya no son, seguir deseando vivir de ese sentimiento que pasó es como desear para tu futuro el seguir enamorado de tu propia desgracia.

El presente se alimenta de acciones frescas y los sucesos pasados se cierran con eso mismo también.


Y uno piensa "La escencia de las personas no cambia"... entonces ¿que pasó? ¿Qué me pasó? ¿Qué nos pasó?


Creo que sirve detenerse un momento, detenerse para ver como quedaste, como estas, que harás y también para despedirse, un agradecimiento y un pequeño adios a eso que te sucedió, porque bueno, malo o los dos juntos, hay que agradecer que ahora conoces una nueva forma de lidiar con el mundo y con eso, aprender a lidiar contigo, conmigo y con todo de nuevo.

Creo es un poco eso... el otro tambien es parte de ese mundo con el que tienes que lidiar. Pero hay que hacerlo, hay que aprender a lidiar contigo, conmigo y con nosotros.

Y si quieres lidiar con el otro de nuevo, entonces saber que es lo que hace, como lo hace, porque lo hace... podría darte algunas luces. Se me ocurre que  la respuesta se encuentra en ver quien eres, quien es, quienes son ahora, tal vez tengas suerte y encuentres más sonrisas... o tal vez tengas otra suerte y te des cuenta que simplemente necesitas algo distinto y tengas la oportunidad cerrar una historia y construir otra diferente.



Si te das el trabajo, si haces un pequeño esfuerzo, si de verdad miras bien, tal vez te des cuenta que es bueno que todo haya pasado, porque así puedes ver al otro nuevamente no como en tu recuerdo, si no como es ahora.... tal vez así puedes recibir lo nuevo y mostrar lo nuevo que es tu corazón.


Tal vez llegue el momento en que veas que te abrazaste a lo que sirve, que no era lo que tenías si no lo que aprendiste, tal vez te reencuentres con esa vía de ida y de retorno y con eso veas que  transformaste lo antiguo en algo nuevo.

¡Que bello tener en uno la capacidad de transformarse y transformar! Que alivio.. que alivio...

Pero... hay que tomar la maleta, abrir la puerta y atreverse a hacer esperando lo mejor.... Siempre lo mejor, porque lo que ha sido construido con amor, nunca dará frutos diferentes, porque en nuestras manos también esta el construir nuestros propios milagros. Nuestros milagros.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Mala noche

Antes de anoche la pasé fatal.... vengo arrastrando el sueño y  la verdad ya no creo que lo recupere... me muero de sueño... antes de anoche me desperté como 25 veces... la pasé mal!!!!

Todo empezó porque empecé a tener pesadillas, ya ni recuerdo bien de que, algo tenía que ver con hombrecitos siniestros. Desperté porque el gato me tocaba la cara con su pata y cuando abrí los ojos y juraría que el fucking hombrecito siniestro estaba paradito detras del gato, el cual me miraba con sus bigotes blanco y la cara de costado.

Siempre me ha parecido raro "pensar" que veo las cosas que sueño en mi cuarto, claro sólo mientras despierto, durante esos segundos veo a estos "seres" de mi sueño y  tengo la sensación de "Ya fuiste, este es mi territorio, aquí el juego me lo se yo" y ahí todo va desapareciendo, no dejo de sentir el susto de la pesadilla, pero ya todo eso va pasando a medida que voy regresando a la conciencia.


Con el susto del sueño prendí la tele a la 1.30am y estaba dando este programa de "Bienestar corporal", donde hablaban de las consecuencias de "no comer" ya sea por anorexia, bulimia, depresión, etc... Y ME CAGARON!!!!  Me pasé de un susto onírico a uno terrenal. En verdad super piña para que justo hayan tratado ese tema.

Me explico un poco, entre mis "miedos reconocidos" tengo uno que tengo presente todos los días, el miedo al "daño corporal" ya sea por ejercicio, mala praxis o secuelas de algún suceso. En este caso, la suceso sería la maña alimentación como producto de otro evento y el miedo es básicamente por algo que me ha pasado ya dos veces: cuando me deprimo seriamente dejo de comer, no porque no quiera, si no porque simplemente no tengo hambre.

La primera vez que me pasó debo haber tenido como 16 años y estaba en un proceso de separaciones, apariciones, ausencias e inicios bien jodidos de procesar sola y bueno, no me fue muy bien creo yo, creo que los únicos momentos en que comía con algún gusto era cuando estaba con la gente de mi cole (por eso trataba de estar con ellos lo más posible) y luego de eso la sensación de "querer comer - sentir satisfacción por recibir alimento" desaparecía. No es necesario decir que mi cuerpecito no le fue muy bien.

Un día luego de marearme horriblemente en el centro médico de la universidad (menos mal fue ahí en los chequeos) y perder la conciencia como por 2 horas, me quedó clarísimo que así yo no tuviera el  "impulso - necesidad"  de comer, igual tenía que hacerlo si es que quería poder seguir con mi vida de la forma en que yo quería hacerlo porque no podía exigirle algo a mi cuerpo si es que yo misma no le daba recursos.

La segunda vez empezó a fines del 2006 por razones que estan escritas en varios posts anteriores, pero bueno esta vez tenía la experiencia anterior y la conciencia de "esto me sucede como resultado de esto" y de alguna forma trataba de manejarlo mejor. Sin embargo eso no significaba que no viviera asustada todo el tiempo.
De verdad me la pasaba traumada, comia no por hambre, si no porque pensaba que el no come iba a maltratarme los organos, el corazón... los intestinos... no sé... Esto a su vez se cruzó con una cuestión bien pendeja, derrepente a inicios del 2007 tenía la sensación corporal de querer tener hijos, obvio que tenía clarísimo que no lo iba a hacer, pero veía los bebes en la calle y me parecían tan lindos y me parecía mucho más bello el proceso de "creación evolución" de una vida dentro del cuerpo, sentía la necesidad corporal de que eso pasara en mi cuerpo, de verdad era una cuestión muy instintiva... como si mi cuerpo me dijera "Your time is right now", pero tener esa sensación era una pendejada tomando en cuenta el proceso que yo atravesaba en esos momentos.

Y ahí apareció el miedo de nuevo, si tenía hijos podía pasarme algo realmente malo, pues mi alimentación andaba bien triste y ya con eso había perdido 8 kilos, que se convirtieron en 10 unos meses despues. Empezaba una cadena de asociaciones realmente terribles, me acordaba de mi mamá luego de mi desmayo con un menjunje verde - marrón diciéndome en casa "Tomate estooo, si no te vas a moooriiiiir, te va a dar leuseeeemiaaaa, te van a tener que hacer un transplante de médula y el único donate va a ser tu hermano porque yo no puedo porque te tenido hepatitis!!! ¡¡Cómo le vas a hacer eso a tu heramaaanooo!!! ¡¡Si te pasa un accidente y te desangras no vas a sobrevivir!! y encima que tu has puesto que eres donante de órganos te van a dejar morir...  y peor... si sales embarazada!!! te vas a moriiiirrr, no vas a poder tener hiiijooooossss.... Ay hijita pero si no pudieras tener hijos yo podría ser tu vientre de alquiler... yo todavía estaría joven... Tómate esto". Y sólo para que se calle, deje de darme imágenes horribles y se vaya, me lo tomaba completito.

Pero bueno, siempre llega el momento en que uno dice "esto no va a suceder", derrepente en un par de lustros, pero no ahora, pero igual pensaba que si no cuidaba de mi cuerpo en ese momento entonces en un futuro me iba a ir mal.

De alguna forma sentía que mi cuerpo se estaba auto suicidando de tanta tristeza.... pero a pesar de no tener deseo de comer, pensaba que podía encontrar la forma de alimentarme de forma amable, como si una parte de mi cuidara de la parte que estaba enferma. Así que empecé a comprar Ensure (esa leche multivitaminizada que le dan a los enfermos), tomaba sopas (porque siempre tenía frío) y tomaba vitaminas; pero ni así me sentía bien... simplemente no tenía impulso de comer.... "No tener impulso de alimentar la vida"... siempre pensaba eso, seguido de estas imagenes de musculos desgarrados... ¡¡¡¡horribleee!!!!!


Y a la vez pensaba: ¡¡¡Yo quiero vivir!!! ¡¡¡Yo quiero vivir!!! ¡¡¡aunque ahorita siento que me muero yo quiero vivir!!! debe haber una forma de no morir sin haber vivido!!!! y lloraba y lloraba y me dolía el corazón y de nuevo volvía a pensar: es porque no como, mi corazón debe estar débil... debil en todo sentido... me habían roto el corazón y yo no lo alimentaba tampoco.

Lloraba tanto que me daban nauseas, así que la leche multivitamizada la tomaba helada para ver si con eso me sentaba mejor. Me dolía el corazón tanto que pensaba que tal vez un día me daría un ataque y me moriría en cualquier lado, me mareaba en la calle, me zumbaban los oidos y pensaba: Seguro es hoy, seguro es hoy, tal vez no sería tan malo.

Pensaba que los lentes gigantes eran lo mejor que podía haber salido de moda en ese momento porque así nadie se daba cuenta que lloraba todo el día mientras caminaba, ni veían mi cara de malestar constante, mis ojeras más grandes que lo normal, los huesos de mi rostro que daban la impresión que me estaba secando. Llegaba a casa y tomaba sopa, tomaba la leche.

Me compré un seguro de vida para no pensar que hasta muerta era una carga para todos. Y volvía a tener las imagenes de musculos desgarrados o que dejaban de funcionar y todo se pudría, sentía un olor amargo en mi cuerpo... voy a morirme pensaba... pero igual hay que pensar en otra cosa y tomaba la leche, me obligaba a comer, para resistir, porque si finalmente iba a morirme por lo menos tenía que pelerar y hacer el intento de salvarme. No sabìa para que... no es que en el momento encontrara muchas razones, pero aunque sea para dar la contra.


Y estaba recontra flaca y nunca falta la gente que hace el comentario de: "pobre seguro es anorexica, es bulímica...pobre niña"  Uff!!! me empinchaba peor... Porque yo comía, pero no ganaba peso, me veía en el espejo o miraba toda la ropa que ya no me quedaba y volvía a pensar en eso, daño corporal, daño a las fibras cardiacas, a mis músculos y me moría de miedo. En verdad me moría de miedo, es más... aún me causa miedo.


Y despues de tener una pesadilla y despertar en ese estado en que sientes como miedo pero te das cuenta que estas despierto, pero igual tienes la sensación, prendo la tele para olvidarme y empiezo a escuchar: "Las consecuencias de no comer ya sea por anorexia, bulimia, depresión, etc..." Lo que le sucede a tu cuerpo, a tus intestinos, a tu corazón, a tus músculos, las funciones que se activan / desactivan en esos momentos, la relación con la memoria, la creatividad, la fuerza....

¡¡¡CONCHESUMADRE!!!!  ¡¡¡¡¡¡¡¡Tuve tooodos esos pensamientos de vuelta!!!!!
RECONTRA MALA NOCHE.

Creo que lo peor de todo es que todo lo que decían eran cosas que yo había pensado que podían sucederme, cambié de canal y busqué al buen Barney... jajaja... que se me hace totalmente neutro para cuando tengo pensamientos aterradores... pero aún así... ya los pensamientos estaban instalados en mi cabeza de nuevo.

Así que bueno, cómo no puedo sacar esos pensamientos de mi cabeza, el día domingo que hacen la repetición del bendito programa me voy a sentar a verlo todito, completito... para saber que es lo que pasa o pasó en mi cuerpo y sentir alivio de que subí 6 de los 10 kilos que perdí, sentirme contenta de que los lentes que ahora uso son sólo para ver de lejos, sentir la alegría de que ya no siento que voy a morirme.

He vencido.

Lo celebraré con mi barra de granola.

lunes, 1 de marzo de 2010

Sobre temblores, terremotos y sitios seguros

Luego de hablar con un amigo que esta en Chile acerca del terremoto que sucedió este último fin de semana, no pude evitar recordar varias cosas. No quiero parecer insensible con el horrible suceso del país vecino, lo que escribo hoy son sólo asociaciones de un parde recuerdos y una conversación. No lo tomen a mal.

Les cuento...

Cuando yo era niña mi mamá nunca gritaba en los temblores, sólo escuchabas "Los bebes"  y derrepente mi hermano y yo estabamos en sus brazos. Mi mamá era valiente por nosotros, no gritaba, nunca gritaba (y es de las mejores cosas que sabe hacer), sólo abría la puerta y salía con los dos mientras mi abuela hacía un show gritando "Cataclismooo!! Catacliiismooo!!! Señor perdooonanos!!! Virgen de la pueeeertaaaa!!!!" Ahí mi mamá gritaba: "Callate y sal", sólo eso, cuando terminaba el temblor se reía de mi abuelita, decía que siempre era así, gritaba y corría para salvarse, pero no pensaba en nadie más.

Mi mamá sólo pensaba en nosotros en momentos así; cuando tenía como 4 o 5 años ella estaba recién operada de la apéndice y hubo un temblor muy fuerte, ella entro al cuarto y sin un grito, cargó a mi hermano que estaba en su cuna, yo me paré en la cama y extendí los brazos, ella me cargó también y con 2 días de alta y varios puntos por la operación nos sacó de la casa. Me acuerdo clarísimo lo fuerte que nos abrazaba al sacarnos y lo segura que estaba de que mi mamá iba a cuidar de mi.

Creo que por eso en los temblores, no grito, busco a los niños y siempre he tenido la necesidad de salir pronto, pues claro, siempre esta la idea de que algo horrible podría pasar y me muero de miedo.

En un temblor largo en el 2006 volvió a pasarme algo similar.

Yo me había quedado en casa de Sergio y como a las 6 de la mañana empezó un temblor que a mi se me hizo eterno. Apenas empezó yo tuve la reacción de siempre: "Tengo que salir", pero en ese momento yo estaba durmiendo con alguien más, así que por instinto (o puro aprendisaje) tenía que sacarlo conmigo.

- Sergio temblor!, le dije moviendolo suavecito y tratando de levantarlo.
- Si ya se... me dijo sin moverse un ápice.
- Hay que salir!
- Ya va a pasar...

Pero todo seguía moviendose, todo menos él.

- Sergio, creo que es terremoto...
- Si, es terremoto (sin hacerme el menor caso). No va a pasar nada..

En ese momento el me jaló del brazo, volvió a ponerme a su lado en la cama, me abrazó y me dijo:

- Todo va a estar bien, no va a pasar nada... y con voz de niño regañón dijo: Usted duermase.

Yo me quedé quieta y con los ojos abiertos mientras sentía que la cama se mecía, el librero se movía, las ventanas sonaban, pero el me abrazaba y yo pensaba que tal vez era cierto, todo iba a estar bien.

Ese día sólo fue un temblor largo, deben haber sido como 30 segundos que se me hicieron interminables, pero si, todo estuvo bien.

El siguiente año fue el terremoto en Perú del 15 de Agosto, yo estaba en plena avenida afuera de la universidad y todo empezó a moverse, en un inicio no me quedaba claro si era un temblor o no, hasta que ví los postes moverse como gelatina y la gente que salía corriendo disparada de los edificios de enfrente.

Por unos momentos todo paró y junto con la chica que estaba a mi lado decidimos cruzar a la berma por si acaso, cuando llegamos el piso empezó a moverse muchísimo más fuerte, ondulaba era dificil mantenerse parado pero finalmente podíamos hacerlo.

La tierra se movía, la gente gritaba despavorida, los postes se tambaleaban, el cielo parecía que estallaba de todas las luces que aparecieron y yo no se como explicar lo que sentí en ese momento.

Tenía miedo,  pero estaba afuera, no tenía que ponerme a ningún resguardo; el cielo se iluminó en un millón de luces y mientras miraba pensaba "Así debe ser como se acaba el mundo", pero en ese momento tuve esa sensación que tuve una vez en una cama y pensé: "No, todo va a estar bien" y me paré a ver las luces y las personas, la tierra se movió durante 3 minutos y un par de pensamientos hicieron que yo observara todo como si estuviera presenciando un momento clave, un cambio, la naturaleza en toda su expresión y nosotros pequeños seres insignificantes que creen tener el control de lo incontrolable, el manejo de los cambios, pero no... la tierra se movía y yo me daba cuenta que nada de eso era cierto, todo podía acabarse en el siguiente segundo.

Tantas cosas que decir y todo podía acabarse en un segundo.

Me sentí asustada, pero a la vez convencida de que todo iba a estar bien, miraba todo lo que sucedía a mi alrededor y sentía que sólo tenía que esperar, sólo tenía que esperar a que todo pase, estaba afuera, todo iba a pasar, todo iba a estar bien.

Esa noche fue un solo de réplicas, pero cuando mi cama se mecía, yo me sentía protegida por el poder de un par de recuerdos. Es bonito el condicionamiento  que puede causar el amor, es bonita la seguridad que puede construir el amor en la memoria corporal.

Ojalá más personas tuvieran algo así, hay recuerdos que pueden salvarte del miedo de una situación.

Ojalá me condicionara así más a menudo, ojalá todos lo hicieramos.

martes, 16 de febrero de 2010

Una foto



Hoy me taggearon en el FB en esta foto... MIERDA... las cosas que me acordé... ojalá las buenas ganaran, pero tuve un recuerdo en especial, que aunque esta pesadito... esta muy bien que lo recuerde.

Ese día era la reunión de cumpleaños / despedida de mi amigo John y yo le dije al chico con el que estaba para ir. Mi intención con llevarlo no tenía nada que ver con algún tema de exhibicionismo femenino, si no con que las personas que iban a estar allí eran importantes para mi. Sin embargo, este chico no quiso acompañarme.

Yo obviamente yo busque varias razones para tratar de convencerlo y hacer más bonita la idea de ir... Es sólo un ratito, no va a ser hasta muy tarde, todos son buena gente, nadie te va a tratar como el nuevo, etc, etc.... El igual no quiso ir y me dijo algo así como que se iba a sentir raro porque no conocía a nadie y que de que iba a hablar, que era una "reunión de colegio" y que seguro todos iban a hablar de cosas que sólo nosotros conocíamos. Yo hice el intento un par de veces más, pero al final, fue inutil y a mi  no me gusta obligar a las personas.

El día de la reunión yo llegué y la pregunta de todos fue ¿Y donde esta tu enamorado con el que andas tan feliz?. Marita volteó los ojos, se siguió de largo a saludar al resto y con eso distrajo un poco a todos. Pero la reunión siguió avanzando y todos siguieron haciendo la misma pregunta: ¿Donde esta?. Así que a mi no se me ocurrió mejor idea que exponer las mismas razones que el enamorado me había contestado a mi.

En ese momento voltearon a mirarme con la ceja levantada:
1. La enamorada de John.
2. El enamorado de Lili
3. El enamorado de Andrea
4. La enamorada de Renato

John, siempre tan directo como siempre me dijo: "Mmmmm... Valeria, eso es un no me importa, supongo que mínimo le habrás dicho ¡Ah! tu te la pierdes! (en un tonito de un chiste que nadie que no haya escuchado la historia de donde viene entendería)". Yo iba a decir algo, pero preferí quedarme callada porque iba a defender lo indefendible. Me sentí una reverenda imbecil.

Cojudísima.

Mi cara simplemente lo decía todo y es muy dificil esconderle algo a personas que te conocen tan bien. Los novios y novias hicieron comentarios graciosos al respecto, como "¿porque tu no eres así de comprensiva y me haces venir a estas reuniones? (Comentario de alguien que era un "adherido" al grupo pero que se había convertido en alguien muy querido por nosotros). Todos se rieron y empezaron a recordar webadas que habían hecho juntos luego de conocer al grupo colegial.

Yo sonreí y seguí la corriente, pero ya la molestia la tenía clavada en el estómago.... para hacerla caleta pregunté si alguien quería que le trajera algo de tomar y me fui al comedor.

Karin la entonces enamorada de John se me acercó y me dijo: "Valeria, yo a John lo amo, pero yo no podría las manos al fuego por él, los hombres son tan egoístas y una tiene que cuidarse, si no quiere venir aunque sea hará otras cosas contigo ¿no?, porque si no que no te joda, esas cosas son cojudeces..."

Que hasta las webas me sentí... que horrible me pareció ese comentario, en ese momento yo si hubiese hecho lo que sea por la persona con la que estaba ¿como es que dices que amas si no confías... si no compartes? y por otro lado ¡Qué ridículas me sonaron sus razones cuando me senté en un cuarto lleno de personas que no se conocían entre si pero que iban porque la persona con la que estaba se lo había pedido! ¡Qué ridícula me sentí yo!  

Al fin de la noche la pasé muy bien, reunirme con mis amigos del colegio me deja siempre llena de buenos deseos y sintiendo que en el mundo las buenas personas si existen, yo quería compartir eso tan grande y bueno para mi, quería compartir eso bueno de mi vida; pero bueno... hoy se que formar parte de la vida de alguien es una desición personal.

Es más facil deshacerse de algo cuando tienes menos vínculos.

Es tan grande el desamor que recuerdo... pero es extraño, ya no me hace sentir mal, ahora se que eso es algo que no quiero en mi vida y es mejor dar por perdidas algunas cosas.

Así que hoy, esta foto me recuerda lo importante que es tener cerca de uno a personas que sean sinceras en su deseo de compartir y que saben querer con el corazón limpio.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Una carta para Tere

Lo pienso, no se si es lo que quiero, no se si es lo que necesito. Cuando lo vi, a pesar de sentir amarlo, tambien escuche las cosa que me decia, entendí mucahs cosas del pasado, entendí muchas de las cosas que me decía le pasaban, pero tambien escucharlo me hizo sentir que la verdad nunca le importe lo suficiente.



Siento que al verlo obtuve las respuestas a las preguntas que me hice por casi 3 años, creo que es algo que me merecía, algo por lo que tuve mucha paciencia pensando en que llegaría el momento, fe en que lo que yo sentía no era erróneo. Yo me merecía por lo menos saber de sus labios que nunca se olvidó de mi, que nunca amó a nadie como a mi, yo no le pedí que me lo dijera, el lo hizo por propia voluntad y eso es exactamente lo que yo necesitaba de él, que sea sincero conmigo, que lo que me dijera saliera de su corazón. Yo recibí algo que para mi fue una respuesta al tiempo que me pasé, sentí que mi esperanza había sido recompensada.


Yo obtuve mis respuestas al pasado pero también tuve respuestas para el presente.


Hay tantas cosas que me dijo y yo siempre estuve escuchándolo todo, algunas que se han quedado más grabadas que otras:


"Creo que no estas haciendo ni mierda, te conozco negrita, tienes todo en tu cabeza, se que si, pero no has hecho ni mierda"

Yo sé que el no sabía en totalidad las cosas que yo cargaba cuando estuve con él, antes de él, despues de él; el supo probablemente como se destapó todo porque estuvo ahi, pero yo no le dije nada más por el hecho que yo no quería que nadie sintiera pena por mi, lo obvio ya era suficiente como para agregarle algún "aderezo". Tu sabes lo buena que soy para callarme y hacerle pensar a todos que todo esta bien, yo quería que el me amara no que me resolviera la vida, tal vez si el hubiera tenido algún interés y preguntaba más allá de lo realmente evidente, yo se lo hubiera contado todo, sabes que cuando yo empiezo a decir algo no paro hasta que termino. Yo sólo necesitaba apoyo moral, yo siempre supe que yo tenía que resolver esas cosas por mi misma.


Y eso es lo que hice, 3 años tratando de resolverme la vida, pagando la deuda que tenía (ahora me parece casi imposible haberlo logrado), la pena de todas las cosas que me pasaron antes de él, las peleas con mi familia, el dinero que mi familia necesitaba que yo le "subvencione" aún sin tenerlo yo misma, el haberme quedado sin trabajo, saber que no tenía dinero o ahorros para pagar la casa en la que vivía o para comer si quiera (de cualquier forma tampoco tenía hambre), saber que de ninguna manera iba a regresar a casa de mi madre, saber que si me iba a casa de algún familiar cercano mi mamá iba a ir a hacerme la guerra allí y con eso meter en problemas a quien buenamente quisiera ayudarme.


Y como si todavía faltara algo, enfermarme por razones que inevitablemente me remitían al él y estar sola en mi casa, adolorida y pensando en cómo iba a hacer para comprar las medicinas si es que estaba por quedarme sin trabajo, de llorar y llorar durante horas porque estaba realmente asustada por todo, sintiendo que me moría, pensando en que no sería tan malo morirme, que finalmente nadie me extrañaría, porque finalmente todo se acabaría.


Diez meses así, casi 10 kilos menos que se me fueron llorando, diez meses en que Marita iba a mi casa a llevarme comida y a llevarse la anterior que no me habia comido nada simplemente porque por pena no me daba ganas hacerlo, a sentarse conmigo a hablar por horas repitiendome: Valeria, todo va a pasar, vas a ver... el te quería, yo lo sé, yo no sé que le pasó, el también la debe estar pasando dificil, esta sólo en otro país... Valeria todo se va a arreglar, vamos a encontrar cómo. Diez meses en que Verónica iba a mi casa para ver que no me haya pasado nada, para ver películas y distraerme. Diez meses en los que yo sentía que no podía, que no era lo suficientemente fuerte. Diez meses ideando la forma de conseguir algún tipo de ayuda porque lo que yo sentía no estaba bien, yo no estaba bien.

Obviamente no hay mal que dure 100 años, cuando llegó el momento Marita consiguió contactos en la universidad para que me condonaran las moras, Melisa y Zaida me prestaron el dinero que me faltaba para pagar, yo no me compré ni un chicle para poder ahorrar. Tuve suerte, conseguí gracias a su papá un trabajo que me permitió estabilizarme, pagar mis deudas, ir a clases y por fin un año despues me di cuenta de que todo había valido la pena porque las cosas estaban poniendose en su sitio. Yo no tenía nada pero tampoco le debía nada a nadie.


Ahi me encontré de nuevo contigo, justo cuando yo estaba por mandar a la mierda todo, cuando dije "Me voy y no le doy mi dirección ni al gato". Tu apareciste para ayudarme a averiguar mejor las cosas y no embarcarme en algo que ahora pienso no me hubiera convenido, hubiese sido un desperdicio de esfuerzos... y en el año que le siguió me encargué de hacerme de herramientas que aunque hayan sido pequeñas para algunos, eran lo que yo podía hacer en el momento con mis recursos y así buscando encontré lo que quiero hacer en la vida.

Seis párarfos que resumen vagamente lo que hice, que a mi me costó mucho trabajo, que me lo gané por mi misma, sin que nadie de mi familia me agenciara un centavo, ni una palabra de aliento. Cuando el me dijo "No has hecho ni mierda" yo sólo pensé ¿Con que conocimiento de causa vienes a juzgar que no estoy haciendo ni mierda, que no he hecho ni mierda? ¿Cuando te diste el trabajo de preguntarme que sucedió? ¿Es que no recuerdas en que te decía que quería trabajar? ¿Sabes que es lo que hago ahora? ¿Me conoces? ¿Qué crees que conoces?


Yo también pude haberle dicho que pensaba que no había hecho ni mierda, decirle: "Oye, mirate... hace tres años tu me dijiste que no estabas preparado para convivir con nadie, que "No estabas listo" (para algo que yo no le había propuesto) y ahora tres años despues de nuevo "No estabas listo" sólo que ahora te salió mucho peor... no has madurado ni mierda, no has hecho nada para crecer como persona, sigues siendo un egoísta" Pero no se lo dije porque entiendo que en tanto tiempo pueden haber pasado tantas cosas que yo tengo posición para emitir alguna opinión.

A pesar de que me causó mucha colera, yo sólo le contesté que era facil pensar o hablar cuando realmente no se conoce algo, el se empezó a disculpar por decirme esas cosas, diciendo "¿Quien soy yo para decirte eso?", yo le conteste que no me ofende (me molesta el pre juzgar si), que yo se bien que es lo que he hecho, no necesito publicarlo. Probablemente yo no me encargue de informarle a nadie que era lo que estaba haciendo, por lo menos... no a nadie que no se preocupara en preguntarme ¿Cómo estas?.


Puede que no tenga ningún título, pero yo no soy un título, soy una persona. Yo lo amaba por lo que era, no por lo que iba o podía ser.


En esa misma conversación me preguntó si lo odio; no lo hago, no puedo hacerlo... pero la persona de la que yo me enamoré no juzgaba a las personas.


"Tres años, tres años te vi conectada y no te hablé nunca, soy un hijo de puta"

Yo escuché eso y el corazón se me hizo pedacitos, yo TODOS LOS DIAS entraba esperando verlo, saber si estaba bien, si era feliz. Bajaba hasta el final de mi lista para ver si estaba conectado y siempre miraba con pena que no estuviera. Con el tiempo se me fue pasando la pena y me fui imaginando un millón de razones por las cuales nunca coincidiamos para conversar, con el tiempo me resigné a no hablar más con él.


Pero el me vió todos los días y no le importó hacer el esfuerzo. Hablar conmigo no era algo que el necesitara en su vida, así lo siento yo.


Y fuera de meas culpas y reconocimiento varios... ¿De que te sirve decir "soy un tal por cual por hacer esto" si de verdad no es algo que te importe hacer? ¿De que le sirvió decírmelo? Puedo entender que me lo haya dicho como suerte de confesión, para liberar su conciencia, para no mentirme, para ser honesto, en parte es lindo saber que al verme sintió que debía ser honesto conmigo, no esperaba menos de él. Entiendo que se puso metas e hizo planes, que tenía que cumplirlos, también entiendo que yo no estuve, ni estoy, ni estaré en ellos. No estoy ni si quiera en el deseo de entablar una conversación.

"Yo no puedo dejarte dos veces"

Ya me estaba dejando por segunda vez, ya me había visto, ya me había dicho que el pensaba que lo que había pasado el día que nos vimos era correcto. Yo te quiero negrita, me dijo. Sin embargo nuevamente decidió irse, obviamente yo no estaba en sus planes, ni en el tiempo en que estuvimos, ni cuando se fue, ni cuando nos vimos. El cree que porque esta vez no me preguntó "¿Qué somos?" no me estaba dejando.


¿Sabes? ahora que lo pienso tal vez tenga razón, no me estaba dejando porque nunca me ha querido junto a él. Nunca ha apostado medio por mi, ha dicho quererme, pero no cree en mi.


"Feliz cumpleaños"

Su saludo más que felicidad me dió pena, porque en los casi 10 años que lo conosco sólo me ha saludado dos veces: una cuando se fue unas semanas antes de mi cumpleaños (supongo que tenía cargo de conciencia por no estar cerca, porque tal vez algo me extrañaba, finalmente eran sólo 2 semanas despues de que se fue) y la otra esta última vez en la que se fue también, Igual le respondí agradeciéndole porque si de verdad el se ha puesto el proposito de ser más abierto o de interesarse más por las personas yo no soy nadie para matar sus buenas intenciones.


Pero me da pena sentir que la única forma de hacer que se comunique conmigo o se interese por mi es haciendole sentir culpa. Yo no quiero obtener nada a través de la culpa.¿Sabes? yo pensaba que el recordaba sus propias palabars de "Me gustas porque no eres una mujer manipuladora", con esos dos saludos El se ha creado una Valeria que logra que el hable a través de la culpa. Yo no soy eso, esos saludos no son para mi. Si la forma en que yo lo he tratado no es suficiente estímulo como para que el quiera hablarme entonces la situación es muy clara para mi, si la forma en que yo lo he tratado ahora y cuando estuvimos no es suficiente para que el quiera mantener contacto conmigo, la situación es clara.


Yo nunca le escribí diciendole lo mal que me hacía sentir no hablar con él, lo sola y desesperada que me sentía algunos días, la falta que me hacía, nunca lo hice porque yo no iba a manipular a nadie para que me hablara por pena, amar a las personas es algo que implica decidión y voluntad personal.


Yo no fui a su casa a despedirme para hacer drama o esperando que en ese momento me dijera que me quede con él, yo fui porque yo conosco bien el punto en que el dolor es tanto que empiezas a buscar formas de hacerle daño al otro, yo me conosco y se que así como lo he amado tanto tambien puedo encontrar la forma de herirlo como mejor se pueda, como más duela, de la forma que lo envenene más en el menor tiempo. Pero a pesar de sentir que no he sido bien tratada, yo decidí tratarlo bien, lo mejor que pude en ese momento y no alimentar ningún círculo vicioso. Antes de hacerle daño yo prefiero irme.

Tu sabes y entiendes probablemente mejor que nadie que yo siempre voy a tratar de hacer todo lo que esta en mis manos para tener lo que amo, para cuidar lo que amo; creo que en este punto de mi vida tratarlo mal o ser indiferente más que un desquite hubiese sido como maltratarme a mi misma. Yo no soy una persona que deja que el resentimiento hable por mi para hacer daño, ya de eso estoy segura que se debe haber conseguido suficientes en Barcelona, en Lima, en la vida.


Lo que pasó y si tuvo un valor o no, es algo que cada uno tiene que preguntarse y por respeto al valor que tuvo ese sentimiento PARA MI, por respeto a saber como me ayudó a crecer, por respeto a lo que yo aprendí con ese amor es que me paré en la puerta de su casa sola, a decirle de frente que ya no quería verlo, a desearle bien, por que considero que por respeto el debía saber de mi misma que ya no iba a buscarlo más (no suponer, ni imaginarse nada como me pasó a mi), no por no quererlo, si no porque aunque me de tristeza inmensa tengo que admitir que no soy correspondida, el tiempo que yo pasé con él fue eso "tiempo para pasar el rato" y evidentemente no ha habido compromiso alguno para conmigo (y con compromiso no me refiero a casamientos ni convivencias, si no a que te importe ser cuidadoso con los sentimientos del otro).

Así lo he sentido, no se si sea cierto o no, a veces las personas nos callamos tantas cosas que deben ser dichas... pero a mi el corazón no me da más, yo tenía que decirle adiós frente a frente para que al menos tenga la oportunidad de preguntar algo si es que lo necesitaba. Yo no iba a repetir la misma historia de los años anteriores.


Tal vez para el eso no valga nada, pero yo tengo que ser consistente con las cosa en las que creo.



"Pero como no encuentras un novio, eres tan linda... me cuesta creer que lo hayas hecho tan pocas veces en este tiempo, me refiero a Sexo, tan caliente que eres!


Supongo que en algún nivel el comentario alimenta mi ego, sólo que en el resto de niveles va en contra.


Yo no entiendo como puedes acostarte con una persona, besarla, sonreírle, hacerle algún cariño sabiendo que de cuando en cuando piensas en alguien más, alguien por quien sentiste algo más grande, alguien de quien no te olvidas. ¿Cómo puedes ser así de deshonesto contigo mismo? ¡Cuanto egoísmo para no darte cuenta de que además de engañarte, le estas mintiendo a quien te brinda amor de cerca y a quien piensa en ti de lejos!. No sólo egoísmo, cuanta estupidez para pensar que eso no va a matarte el alma.¿Cómo puedes seguir adelante sin pensar en que eso va a reventarte en algún momento en la cara? ¿Cómo puedes hacerte ese daño? ¿Las metas valen tanto como para obviarse a uno mismo?.


Yo no puedo, hay cosas que son más importantes para mi que acostarme con alguien. No digo que no lo necesito, no es gracioso estar en abstinencia permanente, no es cómodo, no es divertido, pero lo prefiero antes que estar en pleno y darme cuenta que realmente es una incomodidad porque no es lo que quiero. Hacerle el amor a alguien para mi tiene un sentido, tiene un significado, tal vez eso no sea importante para el mundo, pero para mi lo es. Hay una diferencia grande en acostarte con alguien por pura calentura y acostarte con alguien porque tienes algo que compartir, por lo menos yo la siento.


Que me recuerde como "caliente" o que me diga que "soy la mejor de todo el mundo" puede ser alagador por un instante, pero para mi sólo es muestra de que yo sentía algo importante por él. Mi cuerpo es mi instrumento de existencia, es mi instrumento para demostrar algo, que bueno que se haya dado cuenta de la diferencia, que pena que no se haya dado cuenta del significado. Supongo que por algo se empieza (¡Aggh!¡Cerebro de corcho!). Que desagradable el sólo pensarlo.


Aunque yo crea en sus palabras, aunque yo no dude que me amó, aunque sepa que nunca se olvidó de mi y yo de él tampoco, aunque este segura de que lo que he sentido por el ha sido tan grande como para dejarlo todo y empezar de nuevo si hubiese sido necesario, no puedo dejar de pensar que el no cree en mi, que para él nunca he sido tan importante como para si quiera hacer el intento, que no me ha escuchado, que me ha juzgado sin si quiera saber de mi, además que no me imagina más que para acostarse conmigo (Cómo si eso fuese el gran fin último de la vida), que no hay punto en pensar en algo con alguien que desaparece cuando le digo que lo quiero, que se conforma con que sea de otro, que cuando le dije para hacer el intento de mantener lo que teníamos me dijo que no creía que fuera posible, a pesar de saber que él sintió algo por mi, creo que ha sido igual que "las semillas en las piedras, que florecen pero no viven mucho porque no tienen raíces". El nunca ha hecho el intento de mantener ni una raicita conmigo.


Me confundió que digan si quiero verte y luego derepente no, no lo entiendo. Por sus palabras puedo saber que le importó, en mi corazón puedo creerle, pero en mi experiencia, es todo lo contrario. Las disculpas que son sólo palabras no son suficientes. Aunque el diga que en tres años nunca se olvidó de mi, yo tambien tengo tres años que prueban exactamente todo lo contrario. Yo le pedí antes y ahora último que por favor no perdiera contacto conmigo, no puedo obligarlo a hacer algo que no quiere.


Me cuesta mucho creer que lo que teníamos no era verdadero, tiendo a pensar que lo que yo sentía era verdadero y eso que yo sentía hizo que yo cambiara y me sintiera más feliz de ser lo que soy. No quiero pensar en lo que significó para él, no voy a poder obtener esa respuesta. Yo sólo puedo decir lo que pasó por mi cuerpo - mente - alma.


En su momento, él fue lo que yo necesitaba, tengo bellísimos recuerdos con él, fue la persona que yo amaba, que cuidó de mi, que tenía detallitos simples que me llenaban de amor, que sin ser irrespetuoso no le mostro miedo a mi vieja (Y eso es algo que voy a respetar para siempre), que estuvo de mi lado en el momento que yo lo necesité, pero por sobre todas las cosas, durante esos siete meses el fue la persona con la que yo aprendí a abrir el corazón y amar sólo por el hecho de querer hacerlo. Yo aprendí a ser feliz entregando mi corazón y yo no me olvido, puede que el ya no lo recuerde (Como la voz que escuchaba en un sueño con el "Lo ha olvidado todo") , puede que no sea importante, pero yo si lo hago, yo si recuerdo, eso no lo voy a poder olvidar. Es tan dificil dividir tu recuerdo y quedarte con los hechos sin pensar en la persona.


Yo no lo escogí por que fuera un "buen partido" o porque "tuviera plata", como me ha dicho el que buscan las mujeres en más de una oportunidad, lo escogí porque creía que era un hombre humanamente hermoso, porque tiene un buen corazón, porque sentía que tenía voluntad de amarme, para mi es eso lo que se necesita para construir una pareja, voluntad para construir algo juntos, no dinero. Que me haya dicho que "Las mujeres se creen unas reinas que se lo merecen todo, que andan buscando quien las mantenga" me parece un comentario ofensivo para las mujeres que como tu y yo nos ganamos en sustento sin pedirle un centavo a nadie. Yo no se con quien se ha metido, yo no soy eso que dice, nunca lo he sido y no pretendo serlo porque considero que hay valores que son más importantes para la vida.


El fue lo que yo necesitaba, fue lo que yo quería para mi, yo rezaba todos los días para encontrar alguien así. Duró tan poquito, me duele pensar que yo tenía tantas cosas buenas para darle, me duele mucho pensar en la posibilidad de no haber sido algo bueno en su vida, tal vez tan sólo no lo sé, ya no lo voy a saber nunca. Nunca voy a saber porque se enamoró de mi.


Me ha sido muy dificil aceptar que cada uno creció en caminos distintos porque ese era mi miedo más grande, cuando yo le pedí que se comunicara conmigo pensaba que si nos comunicabamos de vez en cuando gradualmente nos daríamos cuenta cual era el camino que cada uno tomaba, yo tenía miedo de encontrarme con él, sentir algo y además darme cuenta de que no sabía quien era. Eso ha sido exactamente lo que pasó. El me decía que quería recordar al "dulce y estúpido" que era y yo lo veía y sentía que eso no había extinguido, el había decidido ignorarlo.


Yo lo vi y volví a tener esa sensación de querer cuidarlo y amarlo mucho, pero el no quiere compartir nada conmigo, si el no me abre la puerta yo no puedo hacer nada.


Me ha sido muy dificil poner sobre la mesa y evaluar mis sentimientos, mi experiencia con él, mi experiencia despues de él, los sucesos, las palabras, ha sido muy dificil tomar la desición de quedarme con lo que me ayudó a crecer y decidir dejar atrás el resto. He tenido que preguntarme ¿Es esto lo que necesito para crecer?¿Esto me ayuda a ser mejor persona? Yo realmente quería que fuera parte de mi vida, lo he pedido tanto, yo se que eso que amaba debe andar escondido por ahi en algún lugar, yo realmente lo amaba. REALMENTE LO AMABA.


Espero de corazón que sea feliz.


Esta vez mi desición esta basada únicamente en mi experiencia y no en el amor que siento por él; simplemente porque era el momento de tomar una desición. Siento que estoy siendo racionalmente estúpida y emocionalmente inconciente, siento que haciendo esto me he convertido un poco en eso que me molesta de él. Voy a tener que aprender a vivir con eso.


Comprenderás que ahora para mi pensar en él es el sentimiento más encontrado que he tenido en la vida.