martes, 15 de diciembre de 2015

Cuidar de ti es más importante que cuidar de mi.

No se a qué edad pude haber aprendido eso... pero para una mujer que no tiene hijos que cuidar, es un pensamiento un tanto ambiguo.

Hoy escuchaba un audio libro de Breneé Brown que se llama "Los Regalos de la imperfección" y la frase del título apareció para ponerme a pensar en cómo esa idea esta tan hondo en mi actuar, cómo eso me ha puesto en una posición de espera y angustia en mis relaciones de pareja, pero sobre todo, cómo eso ha silenciado mi voz en momentos en que el conflicto era necesario.

Pensar que yo voy a estar bien, que puedo callarme, que puedo adaptarme... que ya habrá un momento para que, con más calma, podamos hablar sin pelear. Yo puedo posponer mi molestia y mi desacuerdo en órden que de tú, otro hombre/mujer puedas sentir que estas en lo cierto y así, no entremos en tediosos y posiblemente.

En mi cabeza hay algo que no esta bien en ese sentido.

Maternarme se hace necesario.

sábado, 12 de diciembre de 2015

12-12

Ya no creo en mi, eso es lo que siento.

Me pasé tantos años tratndo de construir una plataforma para despegar hacia mis sueños, hacia el amor. Siento que he fallado.

No todo puede estar tan mal me digo, hay gente alrededor de mi que cree en mi, que cree en el sueño que yo estuve construyendo para mi. ¿Porqué no puedo verlo?

Siento que estoy adormecida, que ni si quiera las palabras quieren salir de este letargo. Me siento lenta y fea. Siento que nadie puede contener este dolor más que yo misma, no tengo como compartir esto, como decirlo, como expresarlo. Nadie puede saber cómo se siente.

Esto no es lo que yo quería para mi. Esto no es por lo que yo he trabajado tanto tiempo. No me reconozco.

Me pospuse. Quise creer que podía hacerme a la idea. Quise creer que tal vez no me importaba tanto.

Todo me importa.

Y es que cuando no quiero pensar en algo hasta yo misma restrinjo las cosas que pueden traer ese pensmiento a flotee. Como escribir.

Hace tiempo que me digo que tengo que escribir, así tenga que obligarme a hacerlo. Y lo he intentado, pero creo que no quería leer mis verdades. Porque cuando escribo es así, diagramo mi verdad, ordeno mi peensamiento, saco las cosas que debo decir y que no se cómo pronunciar.

Creo que ha llegado el momento de volver a escribir. Quisiera que cuando escribo no fuera por mi necesidad de sacar el drama de mi ser, supongo que eso también es un trabajo.

Empezaré de nuevo. Un día a la vez.

Si me lees, no sientas pena por mi. No hay  decisiones buenas o malas, solo las que a uno se le ocurren en el momento y debo aprender a hacer un camino que es bueno para mi. No escribo para buscar consejo. Escribo para encontrarme con mi honestidad.

Eso es todo por hoy.

Buenas noches.

domingo, 28 de junio de 2015

Son muchas preguntas amor. Da miedo y ponemos cara de que vamos a poder encontrar respuestas. Yo lo dudo; pero la duda no me da miedo. Toda yo soy una duda andante.

A mi me da miedo las respuestas, mirarlas puede darnos luces para la insensibilidad compartida y los arreglos del hogar que vamos dejando a medias, para esas palabras poéticas que siempre tengo y ahora no están y para la energía desbocada que siempre dices tener y que ahora se derrite frente al televisor.

¿Queremos respuestas?

Tal vez sí. Creo que eso nos ahorraría tantita miseria en el futuro... o ahorita no más.

Ver nuestras formas reales y aceptar que es lo que existe, ver si de verdad podemos. Hay un hilo de esperanza mientras pienso en nuestra forma  y si se puede ir más allá de ella. Ahí en ese lugar detrás de la forma, hay un espacio que puede albergarlo todo y ahí, en un segundo imaginario, estamos los dos, solos, en un espacio vacío y luminoso.

Es el futuro, quiero creer.

miércoles, 22 de abril de 2015

Muchas preguntas

A veces siento que ya no puedo... me pregunto si esto es lo que yo quería. Luego recuerdo y si... eso es... qué es lo que estoy haciendo mal?

Estos tiempos han mostrado lo dispersa que puedo ser... distraída... todo me puede llevar a algún punto que no es el que tendría que estar haciendo. Me doy cuenta que es difícil lidiar conmigo misma en esta situación. No tengo práctica conmigo siendo tan dispersa, me toma mucho tiempo.

Si hay algo que siempre  hice era auto disciplinarme, darme órdenes para arreglar el camino, para armarlo, para seguir adelante en busca de los sueños.

No recuerdo haber estado tan feliz como el día en que logré viajar para mi maestría o el día que renuncié para poder empezar a realizar mis sueños. Sentí que era un logro gigante.

Pero ahora siento que yo no conozco este juego, no sé por dónde empezar, es como estar dando manotazos de ahogado todo el tiempo. Será que me ahogaré en el intento? será que debo regresar a una oficina y hacer esas cosas aburridas de 8 a 5 y ver como siempre desde lejos esas otras cosas que se hacer?

Que terrible... abandonar a la mitad del sueño.

Es que estos días ni las frases inspiradoras me hacen efecto.Las busco, las escribo, tomo flores de bach, voy a Terapia y en todos esos espacios tengo na claridad que dura 10 minutos y de repente se vuelve a ir. No logro ordenarme.

Estoy buscando esa nueva manera de encaminarme en un camino soñado pero extraño. Debo decir que tengo una esperanza adormecida, la pienso pero no la siento. Pienso las palabras, las cosas que quiero, todo es una cuestión mental, pero no las siento y ese siempre ha sido el mayor motor de mi existir: El sentir.

O la adversidad. Eso también puede ser.

La adversidad siempre me ha puesto en un estado heroico en donde me imaginaba que moriría peleando, había tanto de orgullo y bondad en mi lucha. Ahora que tengo un bienestar creado por mi misma y una persona de buena voluntad a mi lado escogida por mi misma también, mi lucha no tiene sentido. ¿Contra quien lucho? que hay de heroico en buscar algo desde el bienestar. ¿De dónde me salió este arquetipo del héroe mártir? ¿Desde cuando hago eso? ¿ Desde cuando me estoy inmolando en nombre de sabrá Dios qué?

Yo sólo quiero vivir de lo que me gusta hacer, ganar dinero para vivir y estudiar cosas de arte, tener una familia y llevarlos al teatro. Comer canchita y hacer lonche. Tomar sienta. Trabajar con personas en temas que los ayude a ser quienes son. Yo no quiero ser mártir, quiero ser una persona que pone su granito de arena en el mundo y con un perfil bajo. A veces parece que si incluyo el perfil bajo, lo otro no puede suceder... eso no me encanta.

Entonces, estoy en eso... ¿cómo dar a conocer lo que hago? ¿cuál es mi forma de hacer las cosas? ¿cómo quiero que sea mi camino?.

Son muchas preguntas por hoy.

Chau.









miércoles, 25 de febrero de 2015

Fundamentalmente

Siempre llegan los días cagones. Siempre. Esto de las relaciones humanas siempre nos esta llevando de acá para allá.

Planes de contingencia les dice él. Dead line le digo yo. Eso me hace sentir.

Protegerte de mi, así lo siento, protegerte de algo para lo que no tienes si quiera la convicción. No quiero que te molestes me dice. La gente se molesta me digo, eso es así. Estoy molesta. Más allá de eso, un poco adolorida.

Todo va a estar bien conmigo, eso lo siento en lo más profundo de mi. Estoy desilusionada, porque cada que creo que las cosas están yendo bien algo así aparece y me pregunto si en verdad estoy siendo yo siguiendo este camino, si las cosas a las que estoy renunciando no son cosas que desearé con ímpetu en el futuro. Me pregunto si es que esta calma en mis sentimientos no significa la certeza del fin de un momento que imaginé duradero.

Tal vez me adelanto, tal vez mi experiencia hace quiera retirarme antes de salir samaqueada. O tal vez samaquearnos un poco nos puede acercarnos a un plan en el que no sientas que tienes que protegerte de mi.

Y con esto último, me imagino pequeña, cómo yo podría hacerte daño, aprovecharme de ti. Si yo cuando amo me vuelvo esta persona que a duras penas puede protegerse. El susto permanente en el que vivo desde que amo no se me pasa, no se me pasa la idea de que esto es algo que a mi no me corresponde.

Mm. Estoy jodida con eso último.

La soledad no se ve tan mala, o atemorizante, o nada.

Hoy sólo se que si necesitas de algún mecanismo para protegerte de mi por si es que en el futuro quiero aprovecharme de ti, entonces hoy (Fundamentalmente hoy y antes de ayer) no me conoces. Si hoy soy un peligro en potencia, ya esta... No sabes quien soy.

¿Qué es entonces? Quien  lo dice primero.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Tres mujeres


Mirada lavada
¿Cuánto vas a poder sostenerte?
En el agua, nadie ve más agua, 
Ni tú. 
Cabeza abajo, 
Puntas de pie, 
Acariciando tus manos, 
Nadie te ve. 
Ni Tú. 

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Ojo cerrado, ojo que llora. 
Una sola ventana abierta y empañada, 
Una sola ventana cerrada que imagina pero no trabaja. 
Una sola ventana que empañada, 
Sólo te mira a ti. 

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Cuerpo abierto, 
Mirada abierta. 
Llora, llora.
Ve. 
Te siento ahí profundo
Sin verte
Sabiéndote
Sacudiéndome. 


martes, 15 de julio de 2014

Los días que dudo

Vienen así, esporádicos con sensación certera de que tarde o temprano, no podré seguir más.

A veces es el orden, el sexo, su manera de dormir, lo metódico que es, el deporte que hace, su cabeza, sus zapatos, su forma de decir en alto las cosas que cree que me estoy guardando.

Me pregunto ¿Qué haré? ¿Como terminaría? ¿A dónde iré? y siguen y siguen las ideas, diciéndome que tal vez me apuré demasiado, que debí esperarme... mis miedos se mezclan con imágenes del día en que me dije:  Sí, aquí quiero estar.

¿Qué estaba pensando?.

Me entra el miedo, empiezan a aparecer escenas imaginarias de mi buscando una casa, regresando a estar sola. No tengo miedo me digo. Sí podría hacerlo, si fuera necesario.

Pero siempre algo sucede, veo algo en la calle, un video, alguien me llama o algo pasa y quiero contarle, mandarle un mensaje o lo que sea. Sólo a él.

El me acompaña hasta para lo que no entiende. Se trepa de  cabeza para salvar a mi gato, me hace la comida cuando llego tarde. No le tiene miedo a mis silencios o tal vez sí, pero es tan valiente que no se va, espera, vuelve a preguntar. Manda mensajes con fotos de departamentos que podemos visitar, dónde yo podría tener mi oficina, un cuarto más para quien sea y  más espacio en el closet. Me habla de niños, de su familia, de sus planes, me incluye en ellos, me pregunta, toma decisiones conmigo, para la vida de los dos.

Dos. Juntos. Unidos. Por decisión.

Entonces las preguntas empiezan a callarse, no se van nunca, pero es difícil encontrar argumentos cuando encuentras videos como este: http://m.bebesymas.com/parto/papas-asi-se-acompana-a-una-mujer-en-el-parto  y te das cuenta que sientes que quieres que sea el padre de tus hijos.

Me doy cuenta de la complejidad del amor, del tiempo, de la decisión. Me doy cuenta que él iría conmigo hasta el fin del mundo y que yo lo amo así, con todo y todo.